El ataque de Estados Unidos a Irán de hace una semana ha cambiado el debate político y dado alas al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, envuelto en la bandera del "No a la guerra". Una baza que, sin duda, conecta con amplios sectores sociales, refractarios además a una figura como la de Donald Trump. Incluso entre los que se declaran votantes del PP y hasta de Vox -partido siempre connivente con el presidente estadounidense- hay un fuerte rechazo a esta última maniobra militar de la mano del israelí Benjamin Netanyahu.

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¿Y este nuevo escenario en que posición deja al PP? Pues el primer partido de la oposición se mira en el ejemplo de Giorgia Meloni. Porque aunque la presidenta del Gobierno italiano ha explicitado su negativa a participar en ninguna guerra y recordado que el protocolo de las bases conjuntas en Italia es igual al de España, lo que la aproxima a la posición de Sánchez, "no ha montado un conflicto diplomático". Además, "ha anunciado que si hay petición uso de las bases llevará este asunto al Senado de su país". Cabe recordar que allí ya han comparecido ante el Parlamento los ministros de Defensa, Guido Crosetto, y de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani.

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El PP asegura manejar encuestas por las que tienen "perfectamente medido el clima de opinión pública"

Los populares aseguran manejar encuestas internas por las que tienen "perfectamente medido el clima de opinión pública y estamos en la posición que defiende la mayoría". Y la posición de esa mayoría, aseguran, pasa porque "resulta compatible rechazar una escalada de violencia en Oriente Medio con no ofender y agraviar a los socios. ¿Acaso Meloni ha montado un conflicto diplomático?", insisten respecto a una de las líderes europeas más del agrado del presidente estadounidense.

Y en cuanto a la estrategia de Sánchez de ver este conflicto como una ventana de oportunidad para recuperar terreno movilizando a un electorado ‘durmiente’, alegan que "ni un solo español duda de las verdaderas motivaciones del presidente del Gobierno" en el uso de la política internacional en clave interna. Y todo ello  a pesar de las críticas de algunos de sus socios. Es el caso de Podemos, que reclama el cierre de las bases de uso conjunto de Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz).

Movilizaciones contra la guerra

Hay unidad de criterio en torno a la respuesta de la dirección del partido. Existe la sensación generalizada de que a Sánchez "se le ve demasiado el truco", coinciden distintas fuentes consultadas, aunque lamentan que "en estos momentos todo el mundo quiere oir blanco o negro". En este sentido, afirman que el éxito real de la estrategia del presidente del Ejecutivo pasaría por sacar masivamente a la gente a la calle como en 2003, pero sólo será posible "si empiezan a caer bombas donde no toca".

De hecho, están convencidos de que una parte de la izquierda "apuesta porque pase algo para salir a manifestarse" contra Trump. Pero incluso en el actual escenario muchos de los actos convocados con motivo del 8-M enarbolarán el "No a la guerra" de 2003 recuperado por Sánchez. Y en cuanto a la distinción que hizo Alberto Núñez Feijóo entre el derecho internacional y los derechos humanos conculcados en Irán, justifican que "no se puede usar el mismo criterio del derecho internacional con Irán que con, por ejemplo, Austria".

Autorización del Congreso para enviar una fragata a Chipre

El primer partido de la oposición ha exigido que el envío de la fragata Cristóbal Colón -la más moderna y mejor dotada de nuestra Armada- en la defensa de Chipre pase para su autorización por el Congreso de los Diputados en aplicación de la ley de Defensa Nacional. Moncloa arguye que la decisión viene avalada por el Tratado de Lisboa, conforme a su artículo 42.7. El mismo señala que "si un estado miembro es víctima de una agresión armada en su territorio, los demás estados miembros tendrán la obligación de prestarle ayuda y asistencia con todos los medios a su alcance".

De momento, Sánchez ha anunciado que comprecerá en el Congreso tras las elecciones en Castilla y León del domingo 15. La próxima semana no habrá pleno en la Cámara Baja. Sin duda, en esa sesión parlamentaria, aun sin fecha, el PP será interpelado respecto a si ellos hubieran autorizado el uso de las bases militares para dar cobertura a la acción unilateral de Trump contra Irán. "Lo hubiéramos llevado a las Cortes y no habríamos montado un lío diplomático", insisten ante ese hipotético escenario.

Comparecencia de Robles para que explique su cita con el embajador de Estados Unidos

Además de la comparecencia de Sánchez los populares han pedido la de la ministra de Defensa, Margarita Robles, la misma que "se sienta con el embajador de Estados Unidos para intentar apaciguar las aguas". El primer partido de la oposición insiste en la idea de que una cosa son los mensajes públicos del Gobierno de coalición y otra los que se trasladan a Estados Unidos y al resto de los aliados europeos.

Del mismo modo consideran que el "No a la guerra" se comparece poco con el envío de la fragata -desde el momento en que supone desplazar un contingente de 200 soldados a una zona en conflicto- y la actividad que siguen manteniendo Rota y Morón, no del todo aclarada si se trata de movimientos para sostener el ataque a Irán o no es más que el producto de las funciones cotidianas.

Un amplio porcentaje de votantes de PP y Vox rechazan apoyar militarmente a Trump

El sondeo exprés de 40dB para El país y la Cadena SER del pasado viernes arrojaba un rechazo mayoritario, del 68 por ciento, al ataque militar a Irán y también un amplio apoyo a la negativa de Moncloa (53 por ciento) a usar las bases militares de uso conjunto. Del mismo modo, un amplio porcentaje de españoles respalda el envío de una fragata en defensa de Chipre, país de la Unión Europea. Pero quizá lo más llamativo es que el 33 por ciento de los que se declaran votantes del PP y el 26 por ciento de Vox creen que no hay que apoyar militamente a Estados Unidos en su ataque a Irán y que, además, Morón y Rota no sirvan para dar cobertura a dicho ataque (el 31 y el 20 respectivamente).