España

Elemento de diferenciación frente a Sánchez

"Si Junts lo tumba, traemos otro decreto": Sumar eleva la presión electoral al PSOE con la vivienda

El socio minoritario del Gobierno ahonda en su estrategia de recuperación y se abre a todas las alternativas posibles para extender la prórroga de alquileres

El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, junto al líder de IU, Antonio Maíllo (d), en una reunión de Sumar este lunes en el Congreso
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, junto al líder de IU, Antonio Maíllo (d), en una reunión de Sumar este lunes en el Congreso | Europa Press/ Eduardo Parra

Las cartas de Junts ya están sobre la mesa. Después de que el Gobierno aprobase dos decretos el pasado viernes tras un choque que puso en riesgo por primera vez un Consejo de Ministros -extraordinario, en su caso-, los posconvergentes han trasladado que votarán este jueves a favor de la convalidación del escudo social para paliar la escalada de precios de energía y carburantes, la prórroga del bono eléctrico o dar ayudas al sector primario y el del transporte, entre otros. Pero desde el minuto uno niegan su apoyo al segundo decreto que Sumar forzó para conseguir la prórroga de los contratos de alquiler a punto de vencer hasta finales de 2027. Esos plazos no gustan a Junts. Tampoco el contenido, que ven como una penalización a los propietarios, a los que se quiere dejar de "ahogar".

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Esa posición es asumida dentro del PSOE, consciente de la difícil colaboración con los de Carles Puigdemont, que reniegan del Ejecutivo desde el pasado noviembre y solo prestan apoyo puntual en lo que se coincide. Los esfuerzos de los socialistas hasta ahora vienen estado focalizados en desbloquear este importante paquete requerido por la emergencia económica derivada de la guerra de Irán. De hecho, habrá un guiño este jueves en el Congreso para arrimar esos importantes 7 votos de Junts: se aceptará trasponer la directiva europea 2020/285 para rebajar impuestos a los trabajadores y pequeñas empresas, y eximir del pago del IVA a autónomos que facturen menos de 85.000 euros anuales.

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A diferencia de ese decreto del jueves, el segundo tiene algo menos de un mes para llegar al pleno del Congreso para su votación. Sumar tiene abierto el diálogo con Junts en este asunto y niega, como dicen los posconvergentes, que desde el jueves esté paralizado. Evitan mencionar los de Yolanda Díaz si están haciendo alguna contraoferta a cambio de ese apoyo, aunque fuentes de Sumar indican que la presión social debería ser lo suficientemente contundente para hacer reflexionar a Junts. Pasadas más de 24 horas después de que Sumar llamase a la movilización en la calle para ganar el decreto, se desconoce que vaya a haber alguna protesta sindical a día de hoy.

Los magentas son conscientes de que el PSOE está focalizando sus esfuerzos en sacar adelante las medidas de este jueves y esperarían que tras ello la implicación en el decreto de prórroga de alquileres sea máxima. Opinan, sin embargo, que no será así: "Ojalá nos equivoquemos". Denuncian una falta de interés desde el primer momento con la excusa de que no hay mayoría parlamentaria. Pero creen que hay de fondo una importante falta de ambición y el deseo de no 'molestar' a ciertos sectores económicos e inmobiliarios.

A ello se refirió el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, este lunes, durante una reunión de confluencia en el Congreso. "Sabemos que cuando se trata de atacar determinados intereses económicos, el PSOE flaquea", lamentó, lanzando un dardo a los socialistas. El propio Urtasun ya viene defendiendo que el Gobierno no debe poner vetos en el Consejo de Ministros pese a la ausencia de mayorías frente a la derecha en temas económicos.

"Esperamos que se impliquen. No pueden vender en público que la vivienda es importante" y no remar por ello "en privado". "Si Junts lo tumba el decreto, traemos otro nuevo", se aventuran a lanzar sectores de Sumar, como una muestra del ejercicio de implicación en este asunto.

El PSOE se sitúa en una posición racional para evitar profundizar en el desgaste con Junts en lo posible. Sumar pide una posición ideológica, sin tener en cuenta las mayorías

"El chantaje al que sumen a la sociedad catalana es inaceptable", dicen otras fuentes del espacio en referencia a Junts. Ven justificado su paso de primera a cuarta fuerza política en Cataluña, "aunque actúen como si siguieran siendo el partido más votado". De hecho, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo llamó este lunes a aquellos afectados por el decreto para que aprovechasen la vigencia del decreto ley aprobado en este mes para pedir sus prórrogas: "En 30 días podemos salvar muchas vidas humanas", dijo durante su intervención en ese encuentro de Sumar en el Congreso.

Sumar denuncia falta de implicación del PSOE

En la izquierda alternativa se echa en falta la implicación directa de Félix Bolaños, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes que por este último rol asume las conversaciones directas del Gobierno con los grupos. Igualmente, se arremete contra Isabel Rodríguez, la titular de Vivienda, a la que reprochan una ausencia completa de compromiso con la materia. Rodríguez lleva en la diana de Sumar desde hace un año. Primero con exigencias de dimisión de la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero. A lo que el PSOE respondió afeando a Sumar su interés en cargar para "sacar la cabeza" electoral. Después, durante la reclamación de remodelación de Gobierno, donde se pedía su salida junto a Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska. No se logró.

Sumar sigue ahondando con esto en su estrategia de distinción del PSOE, más pasional, ideológica. Sobre todo, cuando las elecciones de Andalucía están a la vuelta de la esquina, después del acelerón de Juanma Moreno, que las convocó para el próximo 17 de mayo este lunes por la noche. También con el proceso de refundación de la izquierda estatal de fondo, con las encuestas estimándoles un tercio de la representación lograda en las generales de 2023 y con un año por delante hasta las próximas generales.

Mientras que el PSOE y Pedro Sánchez han aprovechado las principales banderas de la izquierda, los magentas han encontrado con la vivienda el punto de diferenciación más potente, al mismo tiempo que es el primer problema del electorado progresista. Creen que poniendo toda la carne en el asador se puede salvar el gobierno en el próximo mandato pese a que los sondeos dan una holgada. El CIS de marzo, de hecho, dejaba un dato clave. El porcentaje de electores que ven la vivienda como principal problema de España suponen un 30,6% del total que apuesta por el PSOE, un 51,4% en el caso de Sumar y un 41,7% en cuanto a Podemos; millones de votos.

En ese estudio se refleja que solo l3,8% de los que votan al PP, el 4,8% de los de Vox y el 14,3% de los que apoyan a Junts ven la vivienda como el principal problema de país. Lo que refleja un menor coste electoral a la derecha por negarse a la convalidación de este decreto.

El PSOE quiere evitar el coste de una nueva derrota

A la denuncia de que los socialistas no actúan igual en público que en privado respecto a la prioridad de la vivienda, se unen comentarios como los del líder de IU el lunes. Antonio Maíllo reprochó a Sánchez dedicar solo "un minuto" al decreto en su comparecencia del viernes: "Nosotros le vamos a dedicar un mes". En concreto, Sánchez comparó esa prórroga pactada con medidas ya puestas en práctica con la guerra en Ucrania. "Somos conscientes y por eso vamos a dar una respuesta a la emergencia habitacional. La vivienda es un asunto fundamental", expresó el presidente del Gobierno. En Sumar no ven ese compromiso en privado pese al momento inicial de negociación. Desmienten de hecho a Junts al decir que no hay diálogo sobre este asunto.

Fuentes socialistas en el Gobierno emplazan a abordar ese decreto a más adelante. No lo descartan, en todo caso. Pero son conscientes de las posiciones fijadas desde el primer momento por partidos como Junts y que por más intentos que se hagan no van a mover a una derecha que dicen, no tiene deterioro por mantenerse en esa posición. El PSOE quiere evitar en lo posible que el rechazo a la prórroga de alquileres sea una derrota propia más allá de Sumar. De hecho, creen que deberían ser ellos quien lo gestionen al haberlo impuesto en un segundo decreto el viernes.

Después de los rifirrafes con Puigdemont, el interés de Moncloa es mantenerle apaciguado para transitar sin mayores baches hasta final de legislatura a mediados de 2027. Tampoco hay interés en publicar un decreto mensual hasta final de legislatura, lo que puede abrir brechas con Sumar en las próximas semanas.

La situación es similar a la del año pasado, especialmente septiembre, cuando Sumar buscó todos los medios con Junts para conseguir aprobar la reducción de la jornada laboral. No se tuvo éxito y la medida estrella de Díaz quedó en el tintero. Se implementó el control horario, un plan b menor que ahora el Consejo de Estado pone en cuestión. Piden a Trabajo que desista, aunque la intención del Ministerio es seguir adelante.

Los socialistas se muestran comprensivos con la táctica de su socio minoritario, ven que están "buscando su espacio" en plena travesía por el desierto, con los resultados de Aragón y Castilla y León aún muy presentes y con Andalucía como reto. Instan al entendimiento con Podemos como parte de ese reimpulso, algo que está lejos. Sumar se reivindicó nuevamente este lunes en su cónclave para tejer una hoja de ruta para los próximos meses como "el motor de la izquierda" para los cambios. Fue Urtasun, el que lo ejemplificó mencionando el respaldo del Gobierno al Estado palestino o en políticas sociales. "Estamos muy orgullosos de nuestra posición".

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