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Adiós a Jacob Elordi en 'Euphoria': este es el motivo por el que han acabado con su personaje

Jacob Elordi y Sidney Sweeney en una escena de 'Euphoria'
Jacob Elordi y Sidney Sweeney en una escena de la tercera temporada 'Euphoria'

Tras el esperado regreso de Euphoria, una de las series más provocadoras de la televisión actual, la ficción está en boca de todos otra vez con la llegada de su tercera temporada a HBO Max. Ya sea por la capacidad de atraer a los espectadores que se declaran fanáticos de la historia protagonizada por actores de gran reconocimiento como Zendaya, Sydney Sweeney y Jacob Elordi, o por generar rechazo entre quienes tienen una opinión negativa sobre ella, la ficción creada por Sam Levinson es tendencia capítulo tras capítulo.

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La temporada 3 trae de vuelta a sus recordados personajes de una forma más madura, aunque envueltos en sus problemas de siempre. La producción se caracteriza desde el principio por tratar temas delicados como la pederastia, el maltrato en la pareja o la adicción a las drogas en la adolescencia.

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Sin embargo, en los siete episodios publicados —de los ocho que tendrá la tercera temporada— los conflictos que enfrentaron los personajes siendo más jóvenes han evolucionado hacia una realidad mucho más cruda tocando temas como la prostitución, crear contenido para adultos en Only Fans o el tráfico de drogas.

Por eso mismo, a nadie le sorprende que durante el episodio 7 de la temporada 3 hayan acabado con uno de los personajes principales: Nate Jacobs, el personaje interpretado por Jacob Elordi, quien tiene una violenta muerte muy a la altura de los actos que se suelen ver en Euphoria.

¿Cómo muere Nate Jacobs en el penúltimo capítulo de la temporada?

La muerte de Nate no es casual. Su destino fatal está vinculado a las deudas acumuladas por su personaje. Durante años Nate ha esquivado las consecuencias de sus actos, sin embargo ahora han llegado y de la forma más violenta posible. Los secuaces del prestamista Naz secuestran a Nate y le miden para hacerle un ataúd a medida en el que más tarde lo entierran vivo en uno de sus terrenos de construcción. Posteriormente, secuestran a Cassie (Sydney Sweeney), la mujer de Nate, a quien le dan un aviso: debe conseguir un millón de dólares en efectivo con un límite de 72 horas, el tiempo que su esposo aguantará bajo tierra antes de morir deshidratado.

Para evitar que muera asfixiado antes de tiempo, sus captores dejaron un tubo conectado con el exterior por el que Nate recibe oxígeno. Sin embargo, fue precisamente lo que lo mantenía con vida el causante de su horrible final. Nate pedía ayuda y gritaba desesperado cuando una serpiente de cascabel entró por el conducto de aire. Al darse cuenta, Jacobs sufre un ataque de nervios a lo que el animal reacciona de forma agresiva y lo muerde directamente en el cuello inyectándole una dosis mortal de veneno.

Al desenterrar el cuerpo, el escenario es de lo más grotesco: Nate ya no estaba con vida, su lengua —hinchada por los efectos del veneno— se le salía de la boca y la serpiente permanecía en su pecho haciendo su característico sonido de alerta. Un final dantesco para uno de los personajes que más han dado de qué hablar a lo largo de toda la serie.

Un deseo convertido en castigo: el origen del final de Nate

Los seguidores de Euphoria llevaban años reclamando que un personaje tan egoísta, controlador y abusivo como Nate Jacobs recibiera por fin su merecido en pantalla. Sin embargo, Sam Levinson ha querido valerse de ese deseo de la audiencia para invertir las emociones del espectador y obligarle a apartar la mirada.

En una entrevista exclusiva para la revista Esquire, el creador de la ficción explica de forma detallada la psicología detrás de esta macabra escena y su motivo para ejecutar al personaje de Jacob Elordi mediante una acumulación extrema de fobias (claustrofobia, ser enterrado vivo y la presencia de reptiles venenosos): "Hay algo divertido en todo esto porque sé perfectamente qué quiere el público en términos de justicia o karma y, teniendo eso en mente, siempre pienso: 'Vale, ¿cómo puedo dárselo, pero haciéndolo tan horrible y angustioso que, cuando ocurra, ya no estén seguros de querer verlo?'", cuenta Levinson.

De monstruo a víctima, el motivo para matar a Nate de forma violenta

En este sentido, para el creador de la serie, el verdadero reto no era solo idear un método de ejecución sádico, sino manipular los valores morales de los espectadores. A lo largo de esta tercera temporada de Euphoria, y a pesar de los antecedentes de maltrato y toxicidad que ya arrastraba el personaje de Elordi, el guion se encargó de mostrar pequeños destellos de su humanidad y vulnerabilidad frente a criminales mucho más peligrosos que él, como Naz. Todo formaba parte de una trampa narrativa muy bien orquestada.

Sobre ello, Levinson confiesa al medio que sabía perfectamente desde el primer día de escritura que Nate estaba acabado, pero quería que su caída doliera: "Tras el sufrimiento causado durante todos estos años, su final tenía que ser terrible".

"El público lo veía como alguien deplorable e irrecuperable, pero durante estos episodios decidí enturbiar las aguas morales resaltando su humanidad", continúa el creador de Euphoria. El objetivo de este giro era forzar al espectador a cuestionar sus propias ansias de venganza en el momento en que se cerrara la tapa del ataúd: "Es como decir: 'Ah, ¿queríais que recibiera su merecido...? Muy bien, aquí lo tenéis'". Para el creador de esta aclamada ficción, la sensación de complicidad con la audiencia siempre es un tema interesante de tocar. "Al final, el espectador termina pensando: 'Oh, Dios, no lo sé... ¿Debería haberle ido mejor? ¿Realmente se merecía esto?'", finaliza.

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