El que fuera director de la Guardia Civil, Leonardo Marcos, vuelve este jueves ante los focos, aunque esta vez lo hará en la Audiencia Nacional y ante el juez Santiago Pedraz. El que fuera director general de la Guardia Civil entre junio de 2023 y septiembre de 2024 está citado como investigado en el 'caso Leire', la causa que trata de esclarecer una presunta trama destinada a interferir en investigaciones judiciales que afectaban al PSOE y al entorno del Gobierno. Su declaración llega después de que dos altos mandos de la Guardia Civil situaran al entonces responsable del Instituto Armado en el centro de varios episodios relacionados con las pesquisas sobre David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno.
La clave está en las declaraciones prestadas ante la UCO por los generales Rafael Yuste y Alfonso López Malo. Ambos situaron a Marcos en una reunión celebrada el 12 de julio de 2024, cuando la Unidad Central Operativa había solicitado autorización judicial para intervenir determinados teléfonos relacionados con la investigación sobre David Sánchez. Según el relato de Yuste, entonces jefe de la UCO, Marcos cuestionó el trabajo de la unidad y consideró que el escrito presentado era "totalmente prospectivo y malintencionado". También habría asegurado que la "credibilidad" de la UCO y de la Guardia Civil "estaba por los suelos".
Que en el informe "no haya nada"
Fue en ese contexto cuando, según Yuste, el entonces director general reclamó que el informe estuviera terminado en un plazo muy concreto. La petición, de acuerdo con el testimonio del general, era que para el viernes 19 de julio estuviera "analizado y que no haya nada". López Malo, entonces jefe de Policía Judicial, ofreció un relato coincidente en lo esencial y aseguró que Marcos había reclamado que el informe sobre los correos se elaborase cuanto antes y que concluyera "que no había nada".
Estas declaraciones son uno de los elementos que han llevado a Pedraz a citar ahora al exdirector general. El juez trata de determinar qué ocurrió en aquellas reuniones y cuál fue el alcance de las indicaciones trasladadas a los responsables de la UCO. Marcos tendrá que dar su versión de los hechos y responder a los testimonios de los dos mandos.
Manuel Llamas y el "ponerse de perfil"
La otra pieza de la historia tiene como protagonista a Manuel Llamas, director adjunto operativo de la Guardia Civil e imputado junto con la actual directora de la Guardia Civil, Mercedes González. Según Yuste, el DAO trasladó a los investigadores que en las causas "que tuvieran afectación política" no debían ser especialmente proactivos y debían "ponerse de perfil".
Llamas ya declaró ante Pedraz y negó haber presionado a los agentes de la UCO o haberles ordenado adoptar esa actitud. El DAO defendió que sus indicaciones se limitaban a recordar que la dirección de las investigaciones judicializadas correspondía a los jueces.
El vínculo entre ambos mandos sí es directo. En diciembre de 2023, cuando Marcos ocupaba la Dirección General, Interior nombró a Llamas nuevo DAO de la Guardia Civil a propuesta del propio Marcos. Se convirtió así en el número dos operativo del Instituto Armado durante los últimos meses de Marcos al frente del Cuerpo.
Su salida de la Guardia Civil
La investigación judicial trata ahora de reconstruir qué ocurrió durante aquel verano de 2024 y hasta qué punto las instrucciones de la cúpula pudieron condicionar el trabajo de una unidad que investigaba asuntos con evidente repercusión política. Por ahora, los extremos más comprometidos proceden de los testimonios de los mandos que han declarado ante los investigadores y deberán ser contrastados en sede judicial.
Pero la declaración de Marcos tiene además otro elemento de contexto: su salida de la Guardia Civil y el destino que recibió inmediatamente después. El 17 de septiembre de 2024, apenas quince meses después de llegar a la Dirección General, el Gobierno acordó su cese a petición propia. La explicación oficial fue que abandonaba el cargo por motivos personales y para reincorporarse a su carrera administrativa. Marcos dejó así la cúpula del Instituto Armado en un momento especialmente delicado, después de haber sido el responsable del nombramiento de Llamas como DAO y cuando ya se habían producido los episodios que ahora investiga Pedraz.
Washington
Su siguiente destino fue Washington. Marcos pasó a ocupar el puesto de consejero de Información en la Embajada de España en Estados Unidos, un destino que ya había desempeñado entre 2009 y 2012. El movimiento, producido inmediatamente después de su salida de la Dirección General, ha alimentado desde entonces las interpretaciones sobre si aquel destino constituyó una suerte de recompensa por su etapa al frente de la Guardia Civil. No existe, sin embargo, una resolución que califique formalmente el puesto en esos términos.
Washington no fue, en cualquier caso, el único episodio polémico que acompañó la salida de Marcos. Apenas unas semanas después de abandonar la Dirección General, el exdirector tuvo que comparecer ante la comisión de investigación del Senado sobre el 'caso Koldo'.
El motivo era un informe de la UCO que recogía una conversación en la que Koldo García aseguraba que Marcos le había avisado de que estaba siendo investigado. El entonces exdirector general negó tajantemente esa versión. Aseguró que no conocía a Koldo, que nunca había hablado con él y que jamás le había advertido de una investigación. La acusación quedó así rechazada por el propio Marcos, que defendió ante los senadores que se trataba de una falsedad.
La UCO y Leonardo Marcos
Aquel episodio resulta relevante ahora por una razón, ya que la UCO vuelve a aparecer en el centro de la investigación que afecta a Marcos, aunque esta vez por un asunto completamente distinto. En el 'caso Leire', el juez no investiga un supuesto aviso a Koldo, sino las presuntas presiones ejercidas sobre los investigadores que trabajaban en causas con posible impacto político.
Y en el centro de esa nueva investigación aparece de nuevo la etapa de Marcos al frente de la Guardia Civil. El director general que nombró a Llamas como DAO es ahora llamado por Pedraz para explicar qué quiso decir cuando, según el testimonio de Yuste, reclamó que un informe estuviera "analizado y que no haya nada". Y tendrá que hacerlo mientras el juez examina también las palabras atribuidas a su número dos, aquel al que él mismo propuso para el puesto y al que los mandos de la UCO sitúan detrás de la expresión "ponerse de perfil".
La declaración de Marcos permitirá, por tanto, cerrar una primera vuelta sobre la actuación de aquella cúpula de la Guardia Civil. Su versión tendrá que ser confrontada con la de quienes estaban al frente de la UCO y de Policía Judicial durante aquellos días. Y también servirá para poner bajo la lupa el último tramo de una etapa que terminó con su salida de la Dirección General, su desembarco en Washington y una polémica previa por el 'caso Koldo', antes de que su nombre volviera a aparecer en una investigación judicial.
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