A horas de que el ministro de Transportes y cabeza de lista del PSOE por Valladolid para las generales, Óscar Puente, acuda a las 17.00 horas a la Diputación Permanente del Congreso para explicarse por el accidente ferroviario de Urda (Toledo), la mayoría favorable a los socialistas, con la que se preveía sacar adelante asuntos como los decretos leyes de vivienda apenas hace unas semanas, tras la convocatoria, ahora se vuelve en contra del principal partido del Gobierno. Tanto Sumar, BNG, Compromís y Podemos, como PNV y Junts exigen o la dimisión de Puente tras la catástrofe o su cese por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. ERC está en esas, pero quiere escuchar antes al ministro. EH Bildu es la excepción, aunque entienden que Puente puede terminar haciéndolo si "asume responsabilidades".
El posicionamiento más reciente lo protagonizó este martes por la mañana el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, integrado en Sumar –ahora Frente Amplio–. El parlamentario andaluz se unió "a las declaraciones" que este lunes "hizo" la candidata a la presidencia por parte del bloque de izquierdas, Ada Colau. "Una dimisión tiene que servir en muchas ocasiones para quitar lastre y para que el Gobierno pueda resolver los problemas que tenemos en este momento y que tienen que ser de primera línea". "Creo que el principal servicio que se puede hacer es precisamente dar las máximas explicaciones y tomar las medidas que no lastren al Gobierno", se posicionó desde el Parlamento de Andalucía. "Puente tiene que dar muchas explicaciones detalladas y creíbles", sentenció.
Colau, con menos de 24 horas de diferencia, señaló en declaraciones desde Barcelona que la dimisión de Puente "debería de producirse lo antes posible, y esperamos que así sea". "No entraré a decir si esta dimisión debe producirse hoy, mañana o pasado", apuntó. La posición del socio minoritario del PSOE se ha ido allanando desde el propio día de la tragedia. Tras las primeras valoraciones de Puente desde el centro de control de Adif en Atocha, y de Sánchez desde Urda, junto al presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page, Frente Amplio trasladó a través de un comunicado que debían depurarse "responsabilidades políticas". El jueves, el espacio ahondó en su presión al PSOE y registró una solicitud de comparecencia en el Congreso a la que le siguió otra de Podemos y ERC, y por la tarde, tras "reuniones", el ministro avanzó que acudiría por iniciativa propia tras la presión de los socios. El PP, por su parte, elevó la apuesta y solicitó la de Sánchez, aún por determinar.
Desde ese anuncio de confirmación de la comparecencia por parte de Transportes, los socios se han adherido a las posiciones críticas de Frente Amplio y Podemos. ERC afea tanto a PSOE como a PP el deterioro de las infraestructuras tras sucesivos Gobiernos, mientras que Rufián desde el primer momento ha sido crítico con los socialistas y con el señalamiento de un "error humano" como principal hipótesis de la tragedia. "Una sola persona no puede ser responsable de la vida de centenares en cuanto al transporte ferroviario se refiere. Un fallo humano es el reflejo de un sistema de seguridad fallido", viene expresando Rufián estos días, que esperará a exigir la dimisión de Puente abiertamente si no le convence su intervención. Su socia, Irene Montero, tras el pacto de Podemos y ERC en Cataluña, sí viene siendo contundente desde hace días. La candidata morada a las generales volvió a reclamar el lunes que Puente se marche, así como la renacionalización del sistema ferroviario español.
El BNG fue más claro este lunes, tras unos días aplazando la exigencia de responsabilidades. Su líder, Ana Pontón, fue contundente: "Si el ministro no quiere diminitir, debería ser cesado". "Cuando sucede un accidente así, hay que asumir responsabilidades", aseguró. Su partido reclama "una investigación independiente, rigurosa y exhaustiva que llegue hasta el final". Igualmente, que se lleve a cabo una auditoría sobre el estado de seguridad de la red ferroviaria, la instalación del sistema ERTMS en aquellas lineas que no lo tengan y acelerar las medidas pendientes del plan de seguridad ferroviaria.
Desde EH Bildu, Arnaldo Otegi declaró este lunes por la tarde que una dimisión no resuelve el problema. En una entrevista en Cadena SER Euskadi, el líder de la izquierda abertzale aseguró que ahora mismo no entrarán en el marco de la dimisión. "Hay un tiempo para cada cosa y ahora es un tiempo para las familias y para las víctimas. Desde una posición de "pruendencia política", trasladó que "en el Estado español hay cierta herencia católica, que lo primero que hace frente a un problema es buscar culpables. Nosotros estamos más en buscar soluciones, porque dimita el ministro, que quizá lo tenga que hacer si asume sus responsabilidades políticas, no va a hacer más seguras las líneas ferroviarias", zanjó Otegi. Alberto Ibáñez, de Compromís, opinó hace unos días que es "muy complicado recuperar la confianza en el sistema ferroviario" si Puente continúa.
PNV y Junts, muy críticos
En el inicio de semana Aitor Esteban, exportavoz parlamentario y actual presidente del PNV se movió azuzado por la presión de las encuestas frente a EH Bildu, que sería el más votado en la comunidad. En declaraciones a Telecinco, expresó, intentando rescatar un perfil propio de su formación: "¿Qué tiene que pasar para que se asuma la responsabilidad política?". La reclamación de dimisión la trasladarán esta tarde, in situ en la Diputación Permanente, los representantes jeltzales. Los sondeos dejan en riesgo los cinco escaños necesarios para que los vascos cuenten con grupo propio tras el 29-N.
"Hay dos accidentes –suma el de Adamuz (Córdoba) de enero– tremendos en el mismo año y, más allá de las pérdidas de vida y todo el dolor que esto conlleva, el propio sistema de infraestructuras de transporte español ha quedado en entredicho", criticó. En su opinión, la bonificación durante años al transporte ha reducido el ingreso público y por ende la inversión en el funcionamiento ferroviario. "Nosotros hemos insistido mucho sobre el mantenimiento o mejora de las infraestructuras varias", declaró ayer.
PNV, que Junto a Junts han sido muy duros en la recta final de la legislatura, exigiendo adelanto inmediato de generales y luego dando margen hasta después de la presentación y rechazo de un proyecto de Presupuestos, siguió la estela de los de Carles Puigdemont. Al cierre de la semana pasada, tras el accidente, la portavoz parlamentaria de Junts, Miriam Nogueras exigió la marcha de Puente. Este lunes, la posconvergente insistió en ello y apeló a que Sánchez debe asumir "la responsabilidad política de su Gobierno" por esta crisis. "El sistema ferroviario español ha colapsado" tras años de falta de mantenimiento y planificación, cuestionó.
El ministro Puente viene descartando dimitir. Desde el mismo 28 de octubre, tras el acontecimiento, afirmó que lo prioritario es exclarecer lo ocurrido y dar respuesta, que su futuro es secundario. Ya el 30 de octubre, en rueda de prensa volvió a insistir en ello y expresó que tiene la confianza de Sánchez tras poner a disposición su cargo. Esta tarde se enfrenta a al menos diez cuestiones clave en la Diputación Permanente, entre las que están el por qué se permitió circular a trenes con fallos en sus sistemas embarcados mientras había problemas de señalización en la vía; por qué no se aplicaron las recomendaciones de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria para reducir el riesgo de errores humanos, quién ordenó reanudar la circulación sin recuperar el sistema y por qué se mantuvo abierta la línea mientras se sustituía el LZB por el ERTMS. También qué incidencias totales y qué pruebas se han realizado para garantizar la seguridad ferroviaria.
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