Según la novena edición del Índice de Eficiencia Energética en las PYMES españolas, las pequeñas y medianas empresas tienen un potencial de ahorro del 24,14% respecto a su consumo habitual. De este porcentaje, el 8,8% corresponde al ahorro en iluminación y el 15,4% al resto de usos energéticos. Existe un gran abanico de “trucos” sencillos que ayudan a las empresas a ser medioambientalmente más responsables, como mantener el aire acondicionado a la temperatura correcta; estudiar las posibles fugas y controlarlas; utilizar la luz natural durante más tiempo; cambiar las bombillas tradicionales por leds; instalar baterías condensadoras de energía reactiva (aquella que queda en la red) o, incluso, utilizar una vestimenta más informal en los meses más calurosos, pueden ayudar a las empresas a tener un consumo más responsable.

Son las medidas más conocidas, pero no las únicas. Las empresas que quieren diseñar un plan de eficiencia energética a medida tienen la opción de contratar servicios de asesoramiento externo. Mauricio Blanco, responsable de expansión de Economiza Costes, del Grupo Eco, señala la importancia de saber con exactitud de dónde proviene nuestro consumo y monitorizarlo en todo momento.

Es esencial que las empresas hagan un análisis pormenorizado de su consumo energético y que lo monitoricen en todo momento

En declaraciones a El Independiente, Blanco recalca la creciente relevancia de las inversiones en movilidad eléctrica para los coches de empresa, ya que en unos años los vehículos de cero emisiones serán los únicos permitidos en las grandes ciudades. “Invertir ya en ellos supone estar ya a la cabeza cuando sea una obligación, lo que nos hará más competitivos”. “Además de la ventaja medioambiental, este tipo de vehículos suponen un gasto de solo un euro por cada 100 kilómetros”, explica Blanco, quien añade que “la reactivación del sector fotovoltaico será también importante si finalmente se elimina el conocido como “impuesto al sol”. España es un país que cuenta con un porcentaje muy alto de luz solar, por lo que apostar por este tipo de energía es apostar por el ahorro. Evidentemente, en una nave industrial o en una empresa ganadera este tipo de inversiones son más fáciles, pero instalar placas solares en fincas para los pequeños comercios también es viable y muy recomendable si se llega a un entendimiento con los vecinos”.

Otras de las medidas que se pueden integrar en el día a día de la empresa son tan obvias como utilizar sensores crepusculares que corten el consumo eléctrico, instalar ventanas grandes y con buen aislamiento o utilizar el calentador del agua solo cuando sea necesario (solo en el hogar, esta partida en concreto genera el 60% del consumo). En última instancia, vemos cómo el secreto de la eficiencia energética (a la que hace referencia el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 7) es el cambio de “chip” en la cultura empresarial, y su capacidad para que ésta impregne también la conducta de los trabajadores.

Una iniciativa de y quiero