El Real Decreto-Ley aprobado el pasado 30 septiembre que eleva el tipo mínimo de los pagos fraccionados en el Impuesto de Sociedades al 23% con carácter general ha actuado como un bálsamo. El Fondo Monetario Internacional (FMI) aseguró hace dos días que España cumplirá el objetivo de déficit del 4,6% del PIB en 2016. Este jueves ha sido la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) quien lo ha considerado “probable”.

Sin embargo, ese término esconde un matiz importante, puesto que en sus habituales diagnósticos, el órgano que dirige José Luis Escrivá cuenta con cinco escenarios, de menor a mayor optimismo: Muy improbable, improbable, factible, probable y muy probable.

En el mes de julio, el escenario de cumplimiento del déficit era bastante pesimista

En el mes de julio, el escenario de cumplimiento del déficit era bastante pesimista y ahora, con las nuevas medidas de control del déficit, se ha elevado a “probable”. Sin embargo, AIReF se reserva aún el definitivo, el panorama que considera “muy probable” que España cuadre sus cuentas este año.

España gana una bola de set

AIReF ha hecho público el informe de seguimiento trimestral de la Ejecución Presupuestaria correspondiente al segundo trimestre, en el que deja claro que sin la prórroga de dos años concedida por Bruselas para lograr reducir el déficit público por debajo del 3% del PIB, hasta 2018, este año se habría producido un nuevo incumplimiento, y que sin el decreto del Impuesto de Sociedades, también.

Ya lo avisaba la AIReF en el mes de julio. Entonces, cuando el Gobierno sostenía que el déficit podría reducirse al 3,6% del PIB en 2016, sin contar con el balón de oxígeno de la UE que lo elevó al 4,6%, el órgano ya estimaba que, en ausencia de medidas, el déficit se dispararía al 4,7% del PIB este año. Poco después de confirmó la prórroga de Bruselas y el pasado 30 de diciembre, el Gobierno en funciones aprobó la medida sobre la tributación de las empresas para recaudar unos 8.300 millones de euros.

AIReF recuerda en su informe que por el momento no se dispone de un reparto del objetivo de déficit entre las diferentes administraciones públicas, por lo que no realiza una valoración para cada una de ellas. Sin embargo, lleva a cabo una serie de estimaciones que permiten comparar el grado de ejecución presupuestaria de las mismas con los objetivos que planteó el Gobierno en la primera mitad del año.

AIReF espera que el Estado finalice el año con un déficit público de entorno al 2,2% del PIB, frente al 1,8% previsto. El informe señala que, pese a la positiva evolución de la economía, los datos de ejecución hasta agosto evidencian “la persistencia de tensiones en los impuestos indirectos”, pero añade que “los recientes cambios normativos en el Impuesto de Sociedades mejorarán los recursos en el cuarto trimestre”.

AIReF cree que la ‘subda’ en el Impuesto de Sociedades mejorará los ingresos en el cuarto trimestre

Con todo, esta bola de set, que no de partido, ya que habrá que esperar a ver de qué manera evoluciona el déficit en 2017, no será suficiente para cumplir los objetivos de recaudación iniciales de este impuesto para 2016.

Por otro lado, AIReF señala también que los gastos del Estado se mantienen en la tendencia de contención gracias a la aplicación del acuerdo de no disponibilidad de gasto aprobado por el Gobierno y la aplicación de la orden de cierre anticipada del Presupuesto en el mes de julio.

La Seguridad Social sigue siendo un problema

El informe también certifica que la Seguridad Social cerrará el año con un déficit del 1,6% del PIB, medio punto más de lo que estimaba el Gobierno (1,1% del PIB). La razón es que los ingresos del sistema siguen cayendo por un crecimiento de las cotizaciones por debajo de la evolución del PIB y por la minoración de los intereses derivados las inversiones del Fondo de Reserva, así como de las menores transferencias del Estado para financiar al Servicio de Empleo Público Estatal (SEPE).

En el caso de los ayuntamientos, para los que el Gobierno prevé equilibrio presupuestario durante los próximos años, finalizarán 2016 con un superávit del 0,4% del PIB y volverán a ejercer de salvavidas para las cuentas públicas.