No alcanzar las previsiones de los analistas le ha costado a Amazon más de 20.000 millones de dólares, casi 19.000 millones de euros. El gigante del comercio electrónico ha presentado sus resultados este viernes al cierre del mercado en Wall Street, pero el mercado está castigando fuertemente el precio de sus títulos en el periodo de negociación premarket.

El precio de la acción, que cerró la sesión con un descenso del 0,51% hasta 818 dólares, se desplomaba en el mercado after hours y llegó a caer más de un 5% hasta los 779 dólares. Tras esto la capitalización de la compañía que dirige Jeff Bezos ha caído hasta poco más de 367.000 millones de dólares, más de 336.000 millones de euros, y sigue entre las cinco cotizadas más grandes del mundo por nivel de capitalización.

Para Bezos, principal accionista de la compañía, con alrededor de un 17% del capital, esta caída de la acción representa una pérdida súbita del valor de su inversión cercana a los 3.500 millones de dólares.

Amazon está recibiendo un castigo del mercado que, con los números en la mano, no está del todo justificado. Las ventas de la compañía han subido un 29% hasta los 32.710 millones de dólares, casi 30.000 millones de euros, una cifra bastante superior a los 25.360 millones de dólares, 23.200 millones de euros, del mismo periodo del año pasado. Las cifras están en consonancia con las previsiones de la compañía, que situaba este concepto entre 31.000 y 33.500 millones de dólares, y con las previsiones de los analistas que pronosticaron 32.690 millones de dólares.

La compañía con sede en Seattle había presentado beneficios en sus resultados de los dos últimos trimestres, algo que no es nada habitual. Los inversores, tras este hito, pronosticaban que los ingresos por acción serían de 78 céntimos de dólares, una cifra que está lejos de los 52 céntimos de dólar por título que presentaban los resultados trimestrales de Amazon.

Como observan los analistas de Citi, los inversores habían llevado muy arriba sus expectativas en torno a la compañía, sin tener en consideración el impacto de las inversiones realizadas. Esta visión es refrendada por los analistas de Cantor Fitzgeral, quienes se centran en las débiles previsiones de márgenes para el próximo trimestre: «Los inversores se han acostumbrado a la ampliación de los márgenes en Amazon, sin embargo la compañía se ha edificado en periodos de fuerte inversión», apuntan.

Muchos gastos

Pese a que dentro de este trimestre había días de fuertes ventas como el Prime Day, el gran culpable de que Amazon no haya cumplido las expectativas del mercado es el transporte. La empresa está muy concentrada en seguir mejorando en este campo, en el que ya son superiores a gran parte de su competencia, y eso se traduce en mayores gastos.

Los costes operativos han subido un 28% hasta alcanzar los 32.140 millones de dólares, casi 29.500 millones de euros, debido en gran parte a que los costes de transporte han aumentado un 34% hasta superar los 4.300 millones de dólares, casi 4.000 millones de euros.

En JPMorgan resaltan el fuerte gasto en inversión en la división de contenidos de vídeo, en centros de producción, en Alexa (la plataforma de inteligencia artificial) o en su expansión en la India, entre otras cuestiones. Según Doug Anmuth, analista del banco, Amazon «se ha más que ganado el derecho a gastar» en oportunidades atractivas.

Usuarios y diversificación

Pese a que no facilita, ni lo va a hacer próximamente, datos del número de usuarios que tiene su servicio premium, las estimaciones apuntan a que sólo dentro de Estados Unidos hay más de 65 millones de usuarios que pagan la cuota mensual para acceder a envíos más rápidos y a mejores servicios. Según los cálculos de los analistas de la firma estadounidense Consumer Intelligence Research han subido un 38% en el último año.

La empresa de Jeff Bezos sigue abriendo nuevas vías de ingresos, más allá de las ingentes ventas de su portal de e-commerce. Amazon Prime Video y Amazon Prime Music son los servicios de contenidos audiovisuales y música en streaming, respectivamente, con los que el gigante de Seattle pretende competir contra Netflix y meterse en la pelea que ya sostienen desde hace tiempo Spotify y Apple Music.

De momento ambas están despegando, pero teniendo en cuenta el músculo financiero de Amazon lo normal es que compita con los grandes de cada uno de los sectores. Una de sus primeras producciones propias, la serie Mozart in the Jungle, ha sido un verdadero éxito de audiencia y ya ha recibido premios como el prestigioso Globo de Oro.

Pese al negativo impacto inicial de las cuentas de Amazon en su cotización, los analistas se mantienen optimistas sobre el futuro de la compañía. «No vemos ningún cambio en las tesis a largo plazo y, de hecho, consideramos que la fortaleza de la parte alta de la cuenta de resultados (la referente a la evolución del negocio) es tranquilizadora», comentan en Citi.

Esta firma otorga a Amazon un precio objetivo de 965 dólares, lo que representa un potencial superior al 22% frente a los niveles a los que se negociaban sus acciones antes de la apertura de la sesión de este viernes. JPMorgan es aún más optimista, con un precio objetivo de 975 dólares, mientras que en Nomura auguran que podría escalar hasta los 950 dólares.