Samsung acaba de realizar la mayor compra de su historia. La compañía surcoreana ha puesto sobre la mesa 8.000 millones de dólares, 7.400 millones de euros, para hacerse con Harman International, una de las mayores empresas de sistemas de audio y software que existen en el mundo. Su especialidad, pese a ello, está en la industria automovilística.

De esta manera Samsung se coloca a la cabeza de la carrera por equipar a nivel tecnológico los vehículos tradicionales. Esta operación tiene poco que ver con las aspiraciones de los gigantes del sector de construir el coche autónomo, pues se engloba en una estrategia más a corto plazo para equipar de software a los automóviles normales.

Harman está especializada en sistemas de audio en los vehículos y su gran activo, más allá de todas las innovaciones tecnológicas y los productos que fabrica, es un contrato firmado el pasado mes de junio con General Motors y Fiat Chrysler, dos de los mayores gigantes de la industria del automóvil. Estos acuerdos, valorados en más de 24.000 millones de dólares, más de 22.000 millones de euros, harán que los ingresos de la compañía estadounidense se dupliquen en los próximos cinco años, tal y como recoge The Verge.

«Harman nos complementa tanto a nivel tecnológico como a nivel de productos y soluciones», ha afirmado el CEO de Samsung Electronics, Oh-Hyum Kwon, en un comunicado hecho público por ambas compañías. En la misma línea se mostró el presidente de la compañía, Young Sohn, que ha asegurado en ese comunicado que «el vehículo del mañana estará muy influenciado por la tecnología inteligente y la conectividad, de la misma manera en la que los teléfonos han pasado de ser dispositivos simples a convertirse en smartphones en la última década».

Harman facturó en su ejercicio de 2016, que terminó el pasado 30 de septiembre, más de 7.000 millones de dólares, 6.500 millones de euros, y el 65% de esa cantidad procede de la división relacionada con la industria automovilística. La cotización de la empresa ha recibido la noticia con fuertes subidas en el periodo de negociación pre market. Los títulos se han disparado más de un 25% y han llevado el precio de las acciones hasta más allá de los 110 dólares.

Los inversores de Samsung, por su parte, le han dado una nota negativa a la operación. La cotización de la compañía en la bolsa de Londres caía más de un 3% desde la apertura de la sesión aunque, de momento, ha conseguido moderar el desplome y quedarse en el entorno de los tres puntos negativos.

El valor en bolsa de la compañía surcoreana es de casi 185.000 millones de dólares, más de 170.000 millones de euros, pero con este retroceso se aleja de los máximos del lustro que marcó el pasado 7 de octubre al alcanzar los 763 dólares por título en el parqué británico. La crisis del Galaxy Note 7, cuyos terminales se quemaban y obligaron a Samsung a parar su producción y a retirarlos del mercado, y la de las lavadoras explosivas afectó a la cotización durante un breve periodo de tiempo antes de que los inversores volvieran a confiar en el gigante de la tecnología.

Con esta compra Samsung se adelanta a sus principales competidores, Apple y Google, en la carrera por vestir al coche del mañana. El gigante de Cupertino ya advirtió de que cancelaba su Proyecto Titán, cuyo principal objetivo era el desarrollo del coche autónomo para entrar en la batalla cuerpo a cuerpo con Tesla.

La compañía comandada por Tim Cook, que puso en marcha esta iniciativa en 2014, se había dado de plazo hasta el año 2017 para decidir el futuro de este proyecto, pero ha decidido cancelarlo antes de tiempo y el personal asociado a él ya ha abandonado la empresa o ha sido recolocado en otros puestos.