Pocas sorpresas en la apertura de ofertas del mayor contrato de la historia de Renfe: una firma vasca y otra madrileña, CAF y Talgo, son las favoritas a llevarse el concurso internacional al encabezar la mejor oferta económica y la mejor oferta técnica, respectivamente. El contrato contempla la fabricación y el mantenimiento de 30 trenes, y está valorado en 2.640 millones. De momento, Talgo ya se ha autoproclamado «virtual» ganador en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), lo que le ha valido para que sus acciones registren una subida récord en Bolsa. El anuncio de la empresa de la familia Oriol tiene que ver con que la oferta de CAF, la más económica, es inusualmente baja.

En las comidillas ferroviarias sonaban con fuerza las dos, que protagonizan una competencia eterna sin cuartel y cuyos trenes de alta velocidad acaban de salir del horno, el Oaris (CAF) y el Avril (Talgo). Tiene mucho intríngulis este contrato, apodado el contrato del siglo, término del que se burlan los directivos de Renfe (“cada vez que hay un concurso se le llama contrato del siglo”). Para empezar, porque el operador ferroviario “pretende dotarse de una flota necesaria para atender el aumento de la demanda de viajeros prevista en los próximos años”, según Europa Press, presente en la apertura de pliegos.

¿Qué flota? España dispone de 229 trenes capaces de circular por vías de alta velocidad, de los que 127 son puros (AVE y Avant) y el resto híbridos (trenes Alvia). ¿Qué demanda? España es el segundo país del mundo en kilómetros de alta velocidad detrás de China con 3.143 kilómetros de vías en 2015 según el Adif, y según los datos de 2015 se alcanzaron unos “espectaculares” 33 millones de pasajeros. Solo Francia, con mucha más población, tiene 1.000 kilómetros menos: en 2010 el TGV transportó a 100 millones de usuarios. Desde que François Hollande llegó a la presidencia el país a hacer más alta velocidad y lo fía todo a modernizar el tren convencional.

Hace 12 años, otro mega contrato

El anterior contrato del siglo no ocurrió hace 100 años sino hace 12, en un momento de transición como el actual, con un nuevo ministro de Fomento habiendo tomado posesión pocos días antes y enterándose de qué va el asunto en el ministerio. Fue en marzo de 2004 cuando el operador adjudicó 40 trenes por 1.640 euros. Pero entonces, en el ministerio controlado de cabo a rabo por Álvarez-Cascos (que dejaba paso a Maleni Álvarez) quedaban muchas líneas por estrenar: Barcelona, Málaga, Valladolid, etcétera, mientras que ahora lo difícil es adivinar cuál será la siguiente capital de provincia conectada.

Hoy la mayoría de las obras están paralizadas por choques entre el Adif y las constructoras. El AVE está a punto de llegar a Málaga, el túnel de la risa entre Atocha y Chamartín está a punto de abrirse, los talleres del AVE en Valladolid están a punto de inaugurarse, el túnel de Pajares está a punto de concluirse. Todo está a punto pero no llega nada.

40 años de mantenimiento

Otra gran cláusula del contrato es el mantenimiento, que prácticamente condena a los talleres de Renfe –media de edad superior a los 50 años, 14.000 empleados y bajando- al ostracismo: la empresa ganadora deberá mantener los 30 trenes toda la vida útil, tres décadas más otros diez años prorrogables.

Hay alta velocidad para rato en España, y eso que en Renfe Operadora viajaron 465 millones de viajeros en 2015. Es decir: una minoría lo hizo en AVE. No hace tanto dos nuevos partidos políticos aparentemente tan distantes como Ciudadanos y Podemos, respaldados por centros de pensamiento como Fedea, pedían la paralización radical de la alta velocidad. Según Fedea, en España hay 11.800 pasajeros por kilómetro de AVE: en Japón son más de 150.000 viajeros.

Talgo se dispara en Bolsa

El contrato del siglo supone un balón de oxígeno para Talgo. En la mañana del martes, sus títulos repuntaban alrededor de un 14%, en lo que representa su mejor sesión desde que debutó en el parqué en mayo de 2015. “Estas empresas dependen de grandes contratos. Es normal que se precipiten o se disparen en Bolsa en un momento dado”, apunta una fuente del sector.

Talgo toca así sus niveles más elevados desde el pasado marzo, por encima de los 4,8 euros por acción. Esto implica una valoración de 663 millones de euros. El valor ha protagonizado una notable remontada en bolsa en los últimos meses, que le ha permitido recuperar más de un 36% desde el pasado 27 de junio. Sin embargo, su desempeño en los parqués aun arroja un saldo muy negativo, con una caída acumulada desde su debut del 47%. «La cotización actual implica perspectivas demasiado pesimistas en cuanto a contratación a largo plazo», observaban recientemente en Banco Sabadell.

Mejor evolución en el parqué ha mostrado en los últimos tiempos CAF, cuyo valor en bolsa duplica al de su competidor. La compañía no lo tiene todo perdido y de hecho sus acciones también subían este martes, aunque de un modo mucho más modesto (un 1%).

CAF ha presentado la oferta económica más baja, una excepcionalidad para sus trenes, relativamente caros según personas relacionadas con el negocio ferroviario. En los mentideros se venía apuntando que la firma radicada en Beasáin podría ganar y así despejar un pacto de no agresión parlamentario entre PP y PNV. Pero ayer lunes el PNV pactó una coalición de Gobierno con el PSE. Especulaciones en el país de la alta velocidad.