La proliferación de chiringuitos financieros durante la crisis no es un fenómeno nuevo, pero está alcanzando cotas históricas. En lo que va de año, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha lanzado advertencias sobre 50 entidades españolas por no estar autorizadas a prestar servicios de inversión o haber cometido prácticas irregulares o dudosas.

Esta cifra supone que, de media, el regulador ha avisado, cada semana, de una chiringuito financiero, cifra récord que no encuentra parangón desde que el regulador de los mercados elabora estas estadísticas. Aún no ha terminado el ejercicio y el organismo que preside desde hoy Sebastián Albella, ha detectado un 30% más de casos que en 2015, cuando se lanzaron advertencias sobre 38 firmas. Un año antes, saltaron las alarmas sobre 23 entidades.

Estos números ponen de manifiesto que la crisis financiera se ha convertido en caldo de cultivo para las prácticas abusivas en el terreno del asesoramiento. Al menos, eso es lo que puede inferirse de la creciente actividad del regulador que, claramente, ha estrechado el cerco sobre las malas prácticas durante el mandato de Elvira Rodríguez, presidenta de la CNMV hasta finales de octubre.

En 2006, antes de que las turbulencias azotasen los mercados, la CNMV detectó sólo ocho chiringuitos financieros, una cifra que se ha multiplicado por seis en estos 10 años.

El número de advertencias sobre firmas españolas es seis veces mayor desde 2006, año previo a la crisis

«La inversión a través de entidades no autorizadas comporta elevados riesgos de pérdida del capital, ya que actúan al margen de los controles establecidos por los organismos supervisores. Para evitarlo, tanto la CNMV como otros reguladores extranjeros difunden advertencias sobre entidades que pueden estar prestando servicios de inversión sin estar debidamente habilitadas para ello», explica el regulador de los mercados.

La institución basa su actividad de control en el artículo 17 del texto refundido de la (LMV), Ley del Mercado de Valores, que recomienda a la CNMV velar por la protección de los inversores promoviendo la difusión de cuanta información sea necesaria para la consecución de este fin.

El regulador avisa sobre el riesgo de 370 chiringuitos extranjeros

Más allá de las notificaciones sobre firmas nacionales, la institución se hace eco de las advertencias procedentes de sus homólogos extranjeros. Como miembro de la European Securities and Markets Authority (ESMA) y de la International Organization of Securities Commissions (IOSCO), recibe regularmente advertencias emitidas por otros reguladores de valores extranjeros sobre compañías que no están autorizadas a prestar servicios de inversión en los países que remiten dichas advertencias.

Los avisos sobre entidades internacionales se cuentan por centenares. En lo que va de año, el regulador español ha publicado en su web 370 advertencias, un 74% más que en 2015, cuando saltaron las alarmas sobre 212 firmas no autorizadas. Los años más convulsos fueron 2011 y 2012, al identificarse 590 y 534 chiringuitos financieros, respectivamente.

Víctimas de las estafas

Josep Borrell, ex ministro y ex presidente del Parlamento Europeo, ha sido la última víctima -conocida- de un chiringuito financiero. ConsortFX, como se denominaba al supuesto bróker, estafó al político socialista 150.000 euros. Pese a su elevada preparación y conocimiento del sistema financiero, cayó en una ciberestafa, lo que muestra las elaboradas técnicas que emplean estas firmas fraudulentas para embaucar a sus clientes. Para evitar caer en las redes de estos estafadores, la CNMV ha elaborado una guía informativa explicando su modus operandi, técnicas de captación y consejos para detectarlos, evitarlos o, si ya es demasiado tarde, pautas para proceder.