La remontada de Bankia en bolsa tiene premio para las arcas públicas. Las acciones del banco alcanzaron este jueves su nivel más elevado desde el pasado enero, en los 1,03 euros, tras registrar un alza del 6,19%. De este modo, la capitalización bursátil de la entidad se elevó hasta los 11.863 millones de euros, lo que le sitúa como la decimoquinta compañía del Ibex por valor en bolsa.

Para el Estado, propietario de un 65,76% del capital de Bankia, esto significa que el valor de su participación en el banco asciende actualmente a 7.801 millones de euros. Esta cifra representa un incremento de prácticamente 3.500 millones de euros sobre los 4.302 millones que valían esas acciones al cierre del pasado 24 de junio.

La remontada del 84% que ha registrado la cotización de Bankia entre ambas fechas se ha gestado especialmente en los últimos tiempos. En las últimas trece sesiones, el banco ha cerrado diez jornadas en positivo. Su saldo en ese periodo muestra una ganancia superior al 25%.

Esta escalada se ha producido en paralelo a la del conjunto de la banca de la eurozona, que ha alcanzado en los últimos días sus niveles más elevados desde inicios de 2016. «Está cambiando la percepción hacia el sector y se está volviendo hacia niveles más razonables tras el fuerte desplome de los últimos tiempos. Muchos inversores se habían quedado fuera de la banca y ahora están tomando posiciones, lo que está acelerando su remontada», explica Nicolás López, director de análisis de M&G Valores.

La raíz de este movimiento se encuentra en la percepción de los inversores de que los tiempos de tipos en mínimos están dando sus últimos coletazos, conforme un repunte sostenido de la inflación empieza a atisbarse. El consecuente repunte de rentabilidades de la deuda ha supuesto un alivio para la banca, que ha sufrido con intensidad en sus márgenes el impacto de los bajos tipos de interés.

Puntos fuertes

En cualquier caso, Bankia ha ocupado una posición muy destacada en esta recuperación del sector financiero en bolsa. En España, en las últimas trece sesiones, sólo Popular registra un avance superior, auspiciado por el optimismo generado por la designación de Emilio Saracho como nuevo presidente de la entidad.

En opinión de los expertos, el mejor tono relativo de Bankia se explica por las mismas causas que enmarcan su negativo desempeño en los últimos tiempos. La entidad había sido muy penalizada por el deterioro de sus márgenes en el complejo entorno de tipos en mínimos diseñado por el Banco Central Europeo. Entre septiembre de 2014 y junio de 2016, dos tercios del valor bursátil del banco se volatilizaron.

En un escenario menos adverso, Bankia cuenta con argumentos para recuperar terreno. En opinión de Nuria García, analista de Ahorro Corporación, se trata de un banco bien capitalizado, bien provisionado y eficiente. Las buenas perspectivas para la economía española y la mayor estabilidad que genera la formación de gobierno en el país son otras de las cuestiones que las firmas de análisis destacan a la hora de explicar el cambio de sentimiento del mercado hacia el banco que preside José Ignacio Goirigolzarri.

Deustche Bank y Morgan Stanley otorgan aún un potencial de revalorización del 10% a las acciones de Bankia

Las especulaciones sobre una posible integración de Bankia con Banco Mare Nostrum (BMN), el otro banco con participación estatal, también es vista con buenos ojos por el mercado. Según García, la operación «tendría sentido geográfico, sería asumible en términos de capitalización y aditivo en beneficio por acción desde el primer año, asumiendo sinergias del 30% de la base de costes de BMN».

No obstante, la fuerte escalada del banco ha provocado el agotamiento de buena parte del potencial que le otorgan los analistas. Deutsche Bank y Morgan Stanley, dos de las entidades más optimistas sobre Bankia, le dan un precio objetivo un 10% por encima de su nivel actual.

En cualquier caso, los expertos sugieren que, si se confirma el cambio de escenario para la banca, las expectativas del mercado en torno a Bankia irían a más y se abriría la puerta a una recuperación más destacada de su cotización.

La factura del rescate

Éste sería, sin duda, el escenario deseado por el Estado, que basa en Bankia la casi totalidad de sus esperanzas de recuperar parte de la factura que destinó al rescate de la banca. El Gobierno acaba de aprobar una prórroga hasta 2019 del plazo para cerrar la privatización del banco.

La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri recibió más de 22.400 millones de euros en ayudas públicas para su saneamiento. De esa cuenta, el Estado logró recuperar unos 1.300 millones en febrero de 2014, cuando vendió un 7,5% del capital del banco a un precio de 1,51 euros. Y los dividendos ingresados desde entonces sitúan la factura pendiente de cobro en unos 20.800 millones.

Si el Estado lograra vender el resto de las acciones que aún tiene bajo su poder al mismo precio que en febrero de 2014, recuperaría cerca de 11.500 millones de euros más. Para ello, los títulos de Bankia tendría que revalorizarse aún un 46,6%. Para saldar el total de la deuda, sería necesario un repunte de la cotización superior al 160%, hasta el entorno de 2,7 euros.

La meta parece lejana. Pero mucho menos que hace tan sólo seis meses.