El dedo amenazante de Donald Trump ha apuntado hacia el sector farmacéutico y de biotecnología. En el discurso que ha pronunciado este miércoles, el presidente electo de Estados Unidos ha denunciado los elevados precios de los medicamentos y ha subrayado su desagrado porque muchas de las medicinas que se consumen en el país se producen en el exterior.

«Se están saliendo con la suya. El sector farmacéutico tiene muchos lobistas y mucho poder y hay muy poca oferta. Somos el mayor comprador de medicamentos del mundo y sin embargo no contamos con una oferta adecuada y ahora vamos a ahorrar miles de millones de dólares», exclamó Trump.

De este modo, el nuevo presidente estadounidense ha echado por tierra las esperanzas depositadas por el sector farmacéutico en torno a su mandato. Hasta ahora, la mayor parte de los análisis auguraban que estas compañías se situarían entre las más beneficiadas por la victoria de Trump, ya que se anticipaba que éste sería mucho menos beligerante con los precios de los medicamentos de lo que sí habría sido su oponente Hillary Clinton.

Por eso, tanto biotecnológicas como farmacéuticas reaccionaron con un súbito sobresalto en bolsa ante las amenazas de Trump. El índice biotecnológico del Nasdaq retrocedió el miércoles alrededor del 3%, en su mayor retroceso desde el pasado octubre. Grandes compañías como Pfizer, Gillead Sciences, Amgen o Celgene sufrían retrocesos superiores al 1,2%, mientras que Mylan, Shire o Alexion Pharma se dejaban algo más del 4%.

También la española Grifols, que cotiza en el mercado estadounidense a través de ADR (títulos representativos de acciones de entidades extranjeras), sufrían recortes en el entorno del 1,2%.

El descalabro del sector cortaba la racha alcista mantenida desde que se conoció la victoria de Trump y que había llevado al índice de compañías biotecnológicas a remontar cerca de un 10% en apenas dos meses.

El índice sectorial farmacéutico del S&P 500 también sufría fuertes recortes próximos al 3%, ante los comentarios del nuevo presidente estadounidense.

Mientras tanto, el conjunto de la bolsa mostraba un tono mucho más alegre y, tras un momento inicial de dudas, los principales índices de Wall Street se movieron en terreno positivo. El Dow Jones se anotó un 0,5% y el S&P 500, un 0,28%.

Las amenazas de Trump podrían convertirse en problemas palpables para el sector farmacéutico y las biotecnológicas en un plazo muy corto. El Senado estadounidense votará esta misma semana una enmienda a los presupuestos de 2017 para reforzar la capacidad del gobierno para negociar los precios de los medicamentos en el marco del programa sanitario Medicare.