El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado al alza el crecimiento de Estados Unidos en 2017 y 2018 en una y cuatro décimas, respectivamente, hasta el 2,3% y el 2,5%, como consecuencia de las políticas que implantará el presidente electo del país norteamericano, Donald Trump, una vez aterrice en la Casa Blanca, lo que acelerará el ritmo de subidas de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed).

Así lo ha reflejado la institución en la actualización de enero de su informe Perspectivas Económicas Mundiales, en la que también ha revisado al alza las estimaciones para las economías desarrolladas, en uno y dos puntos básicos, hasta el 1,9% y 2% en 2017 y 2018, respectivamente. Además de Estados Unidos, España, Alemania, Reino Unido y Japón también han registrado mejoras de sus expectativas.

«Las perspectivas de las economías avanzadas han mejorado para 2017 y 2018, gracias al fortalecimiento de la actividad durante el segundo trimestre y al estímulo fiscal previsto en Estados Unidos», señala la institución dirigida por Christine Lagarde.

El FMI atribuye su revisión al alza al mayor rendimiento de la deuda pública, al repunte de las bolsas y a la «sustancial» apreciación del dólar, que se ha revalorizado un 4% frente al euro desde el pasado 8 de noviembre, cuando los ciudadanos estadounidenses se citaron con las urnas.

De este modo, los técnicos encargados de elaborar el documento estiman que los estímulos fiscales que aplicará la nueva Administración estadounidense en el corto plazo acelerarán el ritmo de subidas por parte Reserva Federal de EE.UU (Fed).

«El personal técnico prevé cierto estímulo fiscal a corto plazo y una normalización menos gradual de la política monetaria», reza el documento, que prevé que el fortalecimiento de la demanda «agudice» las presiones inflacionistas, lo que obligará a la institución presidida por Janet Yellen a acelerar el ritmo de subidas de tipos.

La Fed vaticinó tres subidas de los tipos de interés a lo largo 2017 en su reunión de diciembre, cuando elevó un cuarto de punto porcentual la tasa de interés de referencia, hasta un rango estimado entre el 0,5% y el 0,75.

El FMI advierte de la incertidumbre que rodea la política de EEUU y prevé un duro impacto en México

No obstante, el FMI advierte de la «incertidumbre» que rodea la orientación de las políticas estadounidenses, por lo que presumiblemente revisará sus pronósticos en abril, cuando presente su informe económico de abril.

«Los supuestos en los que se basa el pronóstico seguramente serán más específicos cuando se publique la edición de abril», precisa la organización, que considera que para entonces «habrá más claridad» en lo referente a las políticas estadounidenses.

Mientras tanto, prevé, eso sí, un impacto negativo sobre algunas economías emergentes y, en especial, sobre México, que ve reducirse en seis décimas sus previsiones de crecimiento para este ejercicio y el próximo, ante la amenaza que supone la política proteccionista de Trump. Así, la institución augura que las economías emergentes se expandirán un 4,5% el próximo año y un 4,8% en 2017.

En cambio, España vuelve a recibir buenas nuevas, en forma de revisión al alza de sus expectativas. La economía española crecerá en 2017 un 2,3%, lo que supone una sensible desaceleración respecto a la expansión del 3,2% estimada para 2016 por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que mantiene así sus pronósticos más recientes sobre España, mientras ha revisado dos décimas al alza su previsión de crecimiento para 2018, hasta el 2,1%, frente al 1,9% calculado en octubre.

Mejora la previsión de España

La institución corrobora así las previsiones de los técnicos del FMI que visitaron España durante el pasado mes de diciembre con el fin de elaborar el informe anual sobre la economía española, estancia tras la que estimaron una expansión del PIB del 3,2% en 2016 y del 2,3% en 2017, mejorando entonces en una décima respectivamente las proyecciones de octubre del Fondo para esos dos ejercicios.

De este modo, el FMI confirma que España recuperará este año todo el PIB perdido durante la crisis económica, superando por primera vez en 2017 el volumen de la economía española en 2008.
Estas proyecciones se sitúan ligeramente por debajo de las contempladas por el Gobierno en su último cuadro macroeconómico, donde el Ejecutivo maneja una previsión de crecimiento del 3,2% en 2016 y del 2,5% en 2017, que se modera al 2,4% en 2018.