La batalla parlamentaria semanas antes de la presentación de los Presupuestos para 2017 se libra en las políticas sociales. Los principales grupos parlamentarios abanderan su propia propuesta de renta mínima y todos quieren arrancarle un pacto (una medalla) al Gobierno a cambio de su apoyo a las cuentas. Podemos está muy lejos de esta posibilidad y el PSOE, que ya se ha cobrado triunfos como el incremento del salario mínimo del 8%, mantiene viva su propuesta de un ingreso mínimo vital y al mismo tiempo trata de ser la cara visible en el Parlamento de la Prestación de Ingresos Mínimos de los sindicatos. Pero sólo Ciudadanos negocia ya con el Ejecutivo los detalles de su complemento salarial garantizado.

A estas alturas, este complemento se ha visto matizado en el transcurso de las negociaciones. Lo que Ciudadanos pretende sacar adelante en estos momentos no es ya un complemento salarial para rentas bajas, sino una ayuda para jóvenes menores de 30 años vinculada a la formación, con una cuantía de entre 200 y 300 euros mensuales.

La razón de este viraje es la insistencia del Ministerio de Hacienda en que la prioridad es plegar el déficit público hasta el 3,1% del PIB comprometido con Bruselas para este año. Así pues, el complemento salarial, en tanto que se incluye en el acuerdo de 150 medidas pactado por Ciudadanos y PP, se hará realidad, pero pasando por ese tamiz. Y en busca de ese encaje, Ciudadanos estudia con el Gobierno que la ayuda no se financie por la vía de los Presupuestaria. Para ello, baraja usar los fondos europeos disponibles dentro de la Garantía Juvenil.

Hay margen en la Garantía Juvenil

Este instrumento es un compromiso adquirido por España frente a la UE por el que se trata de buscar oportunidades de formación y empleo a menores de 30 años en los cuatro meses siguientes al final de sus estudios formales o de haberse quedado en paro. En estos momentos, entre los requisitos de acceso está ser ciudadano de la UE o extranjero con permiso de trabajo, estar empadronado en cualquier localidad y no haber trabajado, ni haber recibido acciones educativas o formativas en el día natural anterior a la fecha de solicitud.

Sin embargo, hasta la fecha sólo ha beneficiado a unos 400.000 jóvenes frente al millón de potenciales beneficiarios. Por eso, el Ministerio de Empleo introdujo una serie modificaciones el pasado mes de diciembre para tratar de que la Garantía Juvenil ampliara su cobertura. Por ejemplo, con la reforma acometida, aquellos que se inscriban en el Inem y que cumplan los anteriores requisitos quedarán automáticamente adscritos al sistema.

Pero otro efecto de la escasa explotación de estas ayudas es que España no se está gastando todo el dinero asignado por la UE para financiarlas. La parte del pastel que le corresponde asciende a 2.360 millones de euros hasta 2023, a los que sumar una dotación adicional de otros 900 millones, lo que, según Ciudadanos, deja libres para poder costear el complemento salarial garantizado hasta 800 millones de euros (500 menos que el presupuesto original del complemento salarial, de 1.300 millones). Además, la memoria del decreto de reforma del pasado mes de diciembre indica que España debe realizar un gasto de 1.082 millones y 849 millones en 2017 y 2018, respectivamente.

El cambio de sentido de la ayuda

El hecho de que las ayudas que persigue Ciudadanos busquen encaje a través de la Garantía Juvenil tiene muchas implicaciones. La primera es que la filosofía del complemento salarial garantizado ha dado un viraje, puesto que el criterio de acceso ya no será el de la renta, sino el de la edad. No obstante, fuentes de Ciudadanos insisten en que supone un «embrión» a partir del cual llegar al diseño original del complemento salarial garantizado en los próximos años.

Además, la ayuda tiene que presentarse como una política activa de empleo, vinculada, por tanto, a la formación. Sólo de esa forma será posible que la UE apruebe el uso con esa finalidad dentro de la Garantía Juvenil.

Finalmente, Hacienda logra de esta manera no desbordar, al menos por esta vía, las aguas del déficit.  Y así parece que todos pueden salir ganando.