Telefónica ha conseguido cerrar un acuerdo para vender al fondo KKR hasta un 40% de Telxius, su filial de infraestructuras de telecomunicaciones, por 1.275 millones de euros. El grupo logra así vender el paquete accionarial dentro de la horquilla de precios con la que intentó, sin éxito, colocar en bolsa su filial hace cinco meses (el precio pactado es de 12,75 euros por acción, y el objetivo para la salida a bolsa fue de entre 12 y 15 euros).

Telefónica hace caja y destinará los ingresos a reducir deuda, su gran objetivo después de que Moody’s y Fitch le recortaran el rating el año pasado. La primera agencia dejó la nota de la deuda del grupo a un paso del bono basura, y la otra a sólo dos escalones, lo que le deja a las puertas de ver comprometida su capacidad de financiación en los mercados.

Las firmas de análisis estiman que el grupo pueda obtener 4.500 millones con la venta O2 y su autocartera

El grupo presidido por José María Álvarez Pallete deshace con la venta a KKR uno de los entuertos con que se topó el pasado año en su política de desinversiones para reducir su endeudamiento. Además de tener que cancelar la salida a bolsa de Telxius, la compañía también se encontró con el veto de Bruselas a la venta de la filial británica O2 a Hutchinson.

Tras los dos fiascos en su estrategia de venta de activos, Telefónica acabó anunciando el pasado octubre un recorte del dividendo para reforzar el balance y no comprometer más su ráting. Con la venta anunciada hoy, Telefónica “envía una señal de que no está dispuesta a vender sus activos por debajo de su valor y que tras el recorte del dividendo del año pasado esperará a la venta de activos a mejor precio”, sostienen los analistas de Exane BNP Paribas.

Las diferentes firmas de análisis estiman que Telefónica cerró 2016 con una deuda neta de entre 48.000 y 49.000 millones de euros, entre 3,2 y 3,3 veces el resultado bruto de explotación (ebitda) del grupo. Con la cesión del 40% de Telxius, la compañía conseguirá reducir su endeudamiento apenas un 2,6%. No es la solución definitiva.

Una “gota en el océano de deuda” del grupo

“La venta de una participación minoritaria de Telxius no resolverá el desapalancamiento de Telefónica, pero es un paso en la dirección correcta y a un precio razonable”, se apunta desde Santander. “La venta parcial de Telxius supone un paso en la buena dirección, aunque todavía es una gota en el océano de deuda de Telefónica”, apuntan los analistas de Bernstein.

El consenso descuenta que Telefónica baje el múltiplo hasta 2,8 veces el ebitda en 2017 e incluyendo la venta de Telxius hasta 2,7 veces, apunta Iván San Félix, analista de Renta 4. Con estas ratios, Telefónica aún se sitúa, en cualquier caso, muy lejos del objetivo que mantenía hasta hace unos meses de cerrar este año con un múltiple de endeudamiento de 2,35 veces el ebitda.

Por eso, los bancos de inversión aún reclaman más desinversiones y más medidas para que la compañía continúe recortando deuda. “El acuerdo de hoy es un pequeño paso en la buena dirección, pero creemos que es necesario hacer más: vender el resto de su autocartera (estimada entre un 2,5 y un 3% del capital y valorado en unos 1.300 millones de euros) y la colocación en bolsa o la venta de una participación minoritaria (pero por encima del 40%) en O2 UK”, apunta José Ramón Ocina, de Alantra. “La combinación de ambas operaciones podría generar 4.500 millones de euros”.

La venta de Telxius “tendrá impacto positivo (…) pero limitado, si bien la mejor noticia es que se toma el primer paso para reducir deuda a la espera de 02”, señala Sabadell en un informe. “El acuerdo”, dice BBVA, “debería incrementar la confianza en la capacidad de la compañía para seguir adelante con su plan de desinversión de activos no estratégicos”. Y es que Telefónica, en efecto, deberá seguir adelante.

“Aún esperamos que Telefónica buque otras oportunidades de desapalancamiento (incluida la potencial venta de O2 UK) a medio plazo”, reclama Goldman Sachs. “Tres aspectos positivos de la venta”, concluye, por su part,  Morgan Stanley. “Permite a Telefónica su desapalancamiento, llega en buen momento en el que los tipos de interés a 10 años están creciendo en España y Europa y le posiciona bien de cara a una posible salida a bolsa de su filial británica”.