Las reuniones que tienen lugar desde hace dos meses para rescatar la antigua Operación Chamartín entre, principalmente, Ayuntamiento de Madrid y Distrito Castellana Norte (DCN, formado mayoritariamente por BBVA y la constructora San José) han llegado a un punto insospechado: el eje de la discusión se ha desviado y los roces ya no se producen entre la Corporación que dirige Ahora Madrid y la sociedad promotora del proyecto, sino entre DCN y el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, Adif. Así lo confirman diversas fuentes. El motivo: el precio de los terrenos de Adif, tasados en 1.200 millones de euros y vinculado a un contrato  firmado en los años noventa por Argentaria (después BBVA) y Renfe (segregada en 2005 para crear Adif).

La Operación Chamartín, quizá la más grande proyectada en España, pretende promover un complejo urbanístico sobre 3 millones de metros cuadrados que transformaría el norte de la capital. Y lleva la friolera de 24 años negociándose. La llegada de De la Serna al Ministerio de Fomento impulsó el proyecto a finales de noviembre pasado, que quedó bloqueado en mayo de 2016 cuando el Consistorio madrileño presentó un plan radicalmente distinto al de Distrito Castellana Norte.

El motivo: el precio por los terrenos de Adif, 1.200 millones de euros

Éste reducía bruscamente el número de viviendas de la operación, de 17.000 a 4.600, y también cambiaba el nombre por Puerta Norte. El concejal de Urbanismo exasperó a la identidad financiera, que afirmaba tener el apoyo de los vecinos de Chamartín mientras que el ayuntamiento contraponía su versión, según la cual Madrid no necesita tanta vivienda nueva. Pero el pasado 9 de febrero ambas partes llegaron a un inédito pacto para reducir el número de casas un 20% respecto a la cifra original: 13.500 viviendas. El banco además entregaba 185.000 metros cuadrados de espacio edificable para uso público. Y mantenía los puestos de trabajo (12.000) generados a raíz de la operación y la inversión apalabrada en infraestructuras (1.400 millones), así como el centro de negocios previsto.

Las reuniones parecían dar sus frutos y la operación salvada. Pero desde el acuerdo entre DCN y el equipo de Manuela Carmena -a propuesta de los primeros- no ha habido más progresos conocidos. Varias fuentes, entre ellas municipales y de la mesa técnica, subrayan que la disputa ahora está entre el gestor de infraestructuras y la sociedad comandada por BBVA. Consultadas a este respecto, ni Adif ni DCN han hecho declaraciones. «Habiéndose reducido el espacio edificable y el número de viviendas, lo lógico sería que los protagonistas principales de la operación abordaran el valor de los terrenos», dice una persona conocedora de los entresijos. «Y me consta que han abordado eso en encuentros bilaterales y en la mesa política».

«Con menos edificabilidad y viviendas, es normal que se aborde el valor de los terrenos»

En los últimos tres meses se han celebrado tres mesas técnicas. Hasta que el pasado 17 de febrero se convocó una mesa política con carácter urgente para discutir el asunto, según publicó El Confidencial. Acudieron los pesos pesados de la negociación: José Manuel Calvo (edil de Urbanismo), Antonio Béjar (BBVA) y Juan Bravo (Adif). Ninguno de los intervinientes se aviene a hablar del desenlace del encuentro pero otras fuentes confirman que todavía no existe ningún acuerdo sobre los terrenos, de los que Adif posee el 63% de la superficie total y el ayuntamiento el 10%. La Comunidad de Madrid tiene alrededor del 6% de los 3 millones de metros cuadrados afectados, pero el Ejecutivo regional no participa en las mesas.

Juan Bravo (Adif) se ha opuesto en varias ocasiones a rebajar el contrato de 1993

Siempre de acuerdo con lo publicado hasta la fecha, en sus apenas tres meses al frente de Adif Juan Bravo ha denegado reiteradamente una rebaja de los 1.200 millones derivados del contrato suscrito en 1993. Todos los consultados por este medio creen que las desavenencias se encauzarán, si bien hay quien indica que de momento la situación está en un punto muerto.

No se ha llamado aún a las partes a sentarse para una cuarta mesa técnica o una segunda mesa política. Pero la tardanza siempre ha ido pareja al proyecto urbanístico, teniendo en cuenta que el concurso concesional tuvo lugar en 1993 con José María Álvarez del Manzano de alcalde. El proceso  ha padecido un largo periplo judicial, llegando a tumbar definitivamente el Supremo el antiguo diseño de la Operación Chamartín el pasado 2 de febrero (antes había ocurrido lo propio en el TSJ madrileño). BBVA reconfiguró un nuevo plan en enero 2015: así nació DCN. Eso sucedió cinco meses antes de que Ana Botella dejara la alcaldía y Esperanza Aguirre la perdiera contra Ahora Madrid.