Iberdrola proclama de nuevo públicamente su negativa a reabrir la central nuclear de Garoña. El presidente de la compañía, Ignacio Sánchez Galán, ha aprovechado la junta de accionistas del grupo para sentenciar aún más a la nuclear más vieja de España. “No es viable económicamente”, ha confirmado.

Iberdrola y Endesa son propietarias a partes iguales de la central de Santa María de Garoña a través de la sociedad Nuclenor. Ambas compañías solicitaron al Gobierno hace casi tres años la reapertura de la central burgalesa –la desconectaron de la red voluntariamente a finales de 2012-, y ahora el Ministerio de Energía estudia autorizar la renovación de la licencia de explotación y debería anunciar su decisión antes de agosto.

Y Galán también ha aprovechado para lanzar un órdago en público a su socio. El presidente de Iberdrola ha solicitado abiertamente a Endesa que desista y acceda a poner fin al proceso para reabrir Garoña.

“Garoña no es viable económicamente, tiene pérdidas sustanciosas”, ha apuntado Galán. De hecho, Iberdrola y Endesa se han apuntado pérdidas de 304 millones en tres años por mantener sin actividad Garoña, pero no promover su cierre definitivo. “Hemos pedido [a Endesa] el desistimiento de la explotación. Espero llegar a acuerdo, porque no es viable”, ha explicado el presidente de Iberdrola.

Endesa sólo lo discute en el consejo de Nuclenor

La postura oficial de Endesa hasta el momento es que, una vez obtenida la autorización del Ministerio de Energía, se echarán cuentas para determinar si la reactivación de la planta es rentable. Aunque fuentes del sector conocedoras de los planes de Endesa apuntan que la compañía, igual que su socio en Nuclenor, ve más que improbable que Garoña vaya a reabrir en ningún momento.

Endesa ha reaccionado a las declaraciones de Galán remitiéndose a la posición formulada por la propia Nuclenor, que es la de mantener el proceso de renovación de licencia y después estudiar la rentabilidad del proyecto. “Endesa considera que estas cuestiones deben debatirse en el seno del consejo de administración de Nuclenor, como no puede ser de otra manera”, sentencian fuentes de Endesa a El Independiente en respuesta al órdago de su socio.

El discurso de Iberdrola

Iberdrola, volcada en potenciar su imagen de compañía verde y líder en renovables, lleva tiempo renegando de la energía nuclear, pero subrayando fundamentalmente que la razón del giro es que las nucleares han dejado de ser rentables. “Las empresas no hacemos política energética, lo que hacemos es distribuir energía con las normas de los países, de una manera segura y eficiente”, ha dicho Galán sobre la defensa que hace el sector y el propio Gobierno sobre la necesidad de mantener a largo plazo las centrales nucleares en España.

Además del 50% con que cuenta en Garoña, Iberdrola gestiona directamente las centrales de Cofrentes (con un 100% del capital), Almaraz I y II (53%) y Trillo (49%), y tiene participaciones minoritarias en Vandellós II (28%) y Asco II (15%). Fuentes del sector conocedoras de los planes de las compañías sostienen que los planes actualmente pasan por solicitar la renovación de la licencia de explotación de todas ellas y hacerlo hasta que cumplan 60 años desde su construcción.