Quién vigila al vigilante? La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que actúa como auditor de la Administración a instancias de Bruselas, viene quejándose desde 2013 de la poca colaboración del Ministerio de Hacienda para poder desarrollar plenamente su labor. Incluso ha llevado al departamento que dirige Cristóbal Montoro a los tribunales, y con éxito.

Sin embargo, el organismo, que ha sido recibido estos días en la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados con especial interés tras la ronda de altos cargos del Hacienda, sigue demandando más colaboración.

AIReF ha incluido en sus últimos informes una recomendación a Montoro para que haga un seguimiento mensual de cómo se comportan las medidas fiscales que se implementan y la evolución de los ingresos tributarios para alertar de posibles desviaciones del presupuesto en el cierre de cada ejercicio. “Este seguimiento debería ser lo más transparente posible, aconsejando la AIReF remitir los informes que se elaboraran al efecto tanto a las Cortes Generales como a la propia AIReF”, señalaba el último aviso del auditor independiente, del pasado mes de enero.

Sin embargo, después de que la ejecución de ingresos tributarios haya sido 28.000 millones de euros inferior a lo previsto en 2016 — con los consiguientes ajustes urgentes en el Impuesto de Sociedades y en el gasto– y, sobre todo, tras detectar unos ingresos un tanto optimistas en el Presupuesto para 2017, el organismo prevé empezar a realizar ese seguimiento mensual de oficio, asestando otro revés en su relación con Hacienda.

«Lo que vamos a hacer nosotros y, debería hacer todo el mundo, es una evaluación mensual rigurosa limpiando de efectos irregulares la recaudación», avanzó el presidente de la AIReF, José Luis Escrivá, en la Comisión de Presupuestos.

En estos momentos, la Intervención General del Estado (IGAE) ofrece datos de la ejecución presupuestaria mensuales que permiten ver la evolución de los ingresos tributarios. Después, la AIReF hace proyecciones a partir de esas cifras para el conjunto del año, aunque con carácter trimestral, en las que se puede anticipar cualquier desviación al final del año. Fuentes de AIReF explican que la idea es realizar estos controles con carácter mensual empezando por la recaudación tributaria, pero recalcan que aún se está en una fase muy inicial y que no hay marcada una fecha de inicio.

Se trata de extremar pues el control, en línea también con la recomendación lanzada este martes por el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, quien pidió una “vigilancia estrecha” de la ejecución presupuestaria para garantizar el cumplimiento del déficit y evitar tener que adoptar ajustes de última hora, ante lo que también consideró un presupuesto de ingresos algo inflado.

Lo que hay que vigilar

Y como el banco emisor y la AIReF, el Círculo de Empresarios o FAES. Muchos son los que dudan de que este año vayan a salir por fin las cuentas. Incluso el Gobierno se cura en salud. El secretario de Estado de Presupuestos, Alberto Nadal, quitaba hierro a una posible desviación señalando que presupuestar gastos es más fácil, mientras que al hacerlo sobre los ingresos “todos los Gobierno se equivocan”.

La AIReF ha ofrecido hasta el momento el análisis más detallado de cuantos se han desplegado hasta ahora sobre los Presupuestos y sus cautelas respecto a la previsión de ingresos se centran en las dos administraciones que, según sus proyecciones, incumplirán sus objetivos de déficit particulares este año, sin que ello vaya a suponer necesariamente una desviación sobre el objetivo global: El Estado, que debería plegarse a un 1,1% del PIB, y la Seguridad Social, que debe reducirlo hasta el 1,4% del PIB.

IRPF: La organización cuestiona principalmente la recaudación prevista en el IRPF, puesto que la baja inflación y la moderación salarial impide, al contrario que en años anteriores, que los ingresos por este tributo crezcan muy por encima del PIB nominal. Así, mientras que el Gobierno espera que la recaudación por rentas aumente este año un 7,7%, hasta los 78.027 millones de euros, el organismo sitúa este avance en el entorno del 6,5% en el escenario central.

Impuesto de Sociedades: La AIReF también habla de «gran incertidumbre» en el caso de los ingresos en el Impuesto de Sociedades. La razón es que las medidas adoptadas en el último tramo de 2016 para resucitar la recaudación en este impuesto aún no han desplegado todos sus efectos y exigen cautela. De ahí la insistencia en realizar un seguimiento mes a mes. En este caso, el Gobierno espera un avance del 12,6%, hasta 24.399 millones.

Ingresos de la Seguridad Social: Sobre los ingresos que financian las pensiones públicas, la AIReF no arroja tantas dudas como el Banco de España sobre la capacidad recaudatoria por cotizaciones sociales –se prevé que crezcan un 6,6%–, pero consideran que su potencial no será suficiente para compensar la caída de las transferencias del Estado a la Seguridad Social.

Otros pulsos con Hacienda

La desconfianza de AIReF en su auditado no acaba aquí.  El organismo también mantiene un pulso con Hacienda sobre la forma en la que el ministerio rinde cuentas. AIReF echa en falta la falta información de los ajustes de contabilidad nacional de las cuentas públicas, que no es otra cosa que la metodología que sigue Bruselas a la hora de valorar el esfuerzo presupuestario de los países miembro. Ello, además de conllevar un incumplimiento de la normativa comunitaria y de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, condiciona, según el organismo, la posibilidad de emitir una más fundada de la contabilidad del Estado.

Con anterioridad, el Ministerio de Hacienda ha tenido que rectificar la orden que regula el acceso de la AIReF a la información fiscal y presupuestaria de las administraciones públicas, después de que esta presentara un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional, al entender que dichos artículos obstaculizaban su acceso a los datos públicos.