Entre tanto debate sobre la probable pérdida de poder adquisitivo de las futuras pensiones públicas también hay espacio para las ganancias. La buena noticia es para las mujeres, que desde el pasado 1 de enero de 2016 pueden beneficiarse de un complemento de la pensión a partir del segundo hijo cuando acceden a una pensión por jubilación, viudedad o incapacidad permanente. La avalancha no se ha hecho esperar y, hasta el mes de abril de este año, seis de cada diez pensiones reconocidas a mujeres lleva a aparejada esta ayuda.

En total, son 366.020 mujeres las que accedieron a una pensión en este periodo, de las que 206.998 han accedido al complemento por maternidad, en línea con las previsiones. Y el beneficio no es baladí. El promedio de incremento de la pensión para estas personas es de 56 euros mensuales, lo que multiplicado por 14 pagas, arroja un incremento de los ingresos cercano a los 800 euros al año. Además, de estas mujeres, aproximadamente el 20%, hasta 40.156, ha visto incrementada su pensión un 15%.

Aproximadamente el 20%, hasta 40.156, ha visto incrementada su pensión un 15%

El complemento consiste en un porcentaje de incremento de la pensión del número de hijos, naturales o adoptados, con ciertos límites, como que la prestación a cobrar esté antes del complemento por debajo de la pensión máxima. Así, se establece un incremento de la pensión del 5% si se han tenido dos hijos, del 10% sin han sido tres y del 15% para cuatro hijos o más.

Un pequeño salto en el poder de compra

Este complemento permite que muchas mujeres puedan dar un pequeño salto en su poder adquisitivo, ostensiblemente inferior de media al de los hombres que cobran una pensión en el caso, por ejemplo, de la jubilación porque, entre otras cosas, arrastran décadas de menores salarios y, por tanto, reciben menos.

De acuerdo con los datos sobre el sistema de pensiones que maneja el Ministerio de Empleo correspondientes al mes de abril, la pensión media se situó en algo más de 917 euros mensuales. Sin embargo, al desagregar por géneros, las mujeres cobran 712,4 euros, mientras que los hombres ingresan 1.134,7 euros. Más aún, si se tiene en cuenta una pensión tan contributiva como la de jubilación la diferencia es aún mayor: 776,7 euros mensuales para las mujeres, frente a 1.229,3 euros para los hombres.

Las mujeres jubiladas cobraban 452 euros menos que los hombres en abril

La diferencia en este último caso es de 452,6 euros, con lo que la ayuda promedio que supone el complemento por maternidad –56 euros- solo alcanza a cubrir alrededor de una novena parte de la brecha existente.

Las jubiladas, a la cola de los ingresos

Un reciente informe de UGT también incide en que la desigualdad de ingresos entre mujeres y hombres no se acaba con la jubilación, sino que incluso aumenta. Durante la vida activa, ellas cobran un 23,2% de salario menos que ellos, pero esta brecha alcanza el 37,95% cuando se accede por primera vez a la pensión.

Por ello, algunos analistas han puesto el foco en la necesidad de incrementar la participación de las mujeres en los puestos de dirección y sus salarios como fórmula para incrementar los ingresos por cotizaciones del sistema público de pensiones.