El Instituto Europeo de Mercados Monetarios (EMMI, por sus siglas en inglés) ha frenado la reforma del cálculo del euribor -tipo de interés al que se referencia el 80% de las hipotecas españolas-
al considerar que la nueva metodología que se iba a aplicar para su cálculo, basada en transacciones reales de la banca, en vez de en estimaciones, no es viable y tendría un impacto excesivo. Entre los efectos, podría encarecer el precio de las hipotecas.

En un momento en el que el mercado interbancario apenas registra actividad, dado que la banca logra liquidez gratuita a través de las medidas de estímulo del BCE, no parece viable implementar una metodología completamente basada en las transacciones bancarias.

En este contexto, el secretario general del EMMI, Guido Ravoet, ha comunicado que el organismo trabajará durante los próximos meses en otra metodología híbrida, que sea capaz de adaptarse a las condiciones de mercado vigentes.

El cambio en el modelo de cálculo persigue evitar que la banca manipule el indicador

El objetivo que perseguía el cambio de metodología en el cálculo de este indicador es luchar contra su manipulación, después de que en 2013 se descubriese que los grandes bancos internacionales habían estado manipulando el indicador. Barclays, Crédit Agricole, Deutsche Bank, RBS, HSBC, JPMorgan Chase y Société Générale fueron declarados culpables de formar parte de un cartel pactado para modificar el euríbor. Se llegó a un acuerdo con los cinco primeros, que abonaron 825 millones.

En diciembre del año pasado, la Comisión Europea impuso una multa de 485 millones de euros a JPMorgan, HSBC y Crédit Agricole por esta práctica. El grueso, 337 millones, recayó sobre el banco americano.

La gran banca española rechaza el nuevo indicador

La decisión de frenar la reforma del euribor llega después de que el EMMI realizase un estudio durante seis meses, en colaboración con 31 entidades bancarias entre las que figuran Santander, BBVA, CaixaBank, Cecabank, Bankia, Sabadell y Popular, del que ha resuelto que el nuevo modelo tendría actualmente un impacto excesivo sobre los tipos de interés, la volatilidad y el número de transacciones.

«El consejo de administración y la asamblea general de EMMI han decidido continuar con la actual metodología basada en estimaciones, mientras se desarrolla un modelo híbrido que esté respaldado por las transacciones cuando sea posible», precisa la institución en su informe.

«Consideramos que nuestros esfuerzos de reforma son un proceso inclusivo donde continuaremos consultando a las autoridades públicas, los bancos y a todos los participantes del mercado, con el objetivo de asegurar el respaldo de las reformas metodológicas», agregó Ravoet.

En el caso de aprobarse un nuevo modelo, se realizaría una consulta con las partes interesadas en la segunda mitad del próximo año, por lo que la metodología híbrida del euríbor no se implementaría hasta 2019.