La Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), también conocida como banco malo, ha sacado este martes una nueva promoción de su campaña Casas de Estreno. En dicha oferta, que puede consultarse a través de la web, se ponen en venta hasta 3.716 viviendas en prácticamente todas las comunidades autónomas (aparecen 16). Los precios van desde los 17.700 euros en la comarca zamorana de Sayago, colindante con Portugal hasta los casi 400.000 que cuesta un chalet de 220 metros cuadrados en el Pirineo gerundense.

Los activos de la Sareb, que nació a finales de 2012 y se extinguirá en 2027, están repartidos por 16 Comunidades Autónomas: Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, La Rioja, Murcia y Navarra. La campaña dura tres meses.

Vender el stock de suelo, para lo que Sareb negocia con cooperativas, y, sobre todo, de viviendas es una parte crucial de la estrategia del banco malo, y en ella se enmarca esta campaña. La empresa está presidida desde comienzos de 2015 por Jaime Echegoyen.

Valencia, la que más oferta

«Pese a la amplia dispersión geográfica, destaca la oferta en el arco mediterráneo y en Castilla-La Mancha, en donde se ubican más de 650 activos», proclama la Sareb en un comunicado. La comercialización y venta de los más de 3.700 activos se harán a través de los servicers con los que trabaja la sociedad: Altamira Asset Management, Haya Real Estate, Servihabitat y Solvia.

La región donde más viviendas hay es la Comunidad Valenciana, con nada menos que 816 casas en venta, casi un cuarto del stock que se acaba de ofertar: el apartamento más barato en suelo valenciano cuesta 26.300 euros en Mutxamel. Le sigue Castilla-La Mancha con 666 activos, y después Andalucía con 537. El resto puede verse en la web.

Sareb necesita un impulso a sus resultados tras perder 750 millones en sus casi cinco años de vida. Algunas voces critican que estas pérdidas son mayores y que la gestión necesita un nuevo lustre.