El futuro de Popular está en el aire y, aunque su equipo gestor baraja varias alternativas para evitar su colapso, la opción que parece más plausible es su venta a una entidad de mayor tamaño. Emilio Saracho, presidente del grupo desde finales de marzo, ha abierto un proceso exprés que contempla cerrar el periodo para recibir ofertas el 10 de junio, aunque la fecha podría modificarse.

Algunas entidades como Bankia y Santander ya han presentado ofertas no vinculantes, mientras que BBVA, que no ha pujado para evitar una guerra de precios, parece seguir interesado. Si finalmente alguno de estos bancos o cualquier otra entidad española deciden acometer la compra, deberán ampliar capital por un importe que oscilará entre 4.900 y 7.700 millones para compensar el déficit de provisiones sobre los activos tóxicos de Popular, según se desprende de un informe del bróker BPI, filial portuguesa de CaixaBank.

Los analistas de BPI han analizado dos escenarios. El primero contempla que Popular tenga unas necesidades de capital de 2.400 millones, cifra que, a la luz de las informaciones aparecidas en los últimos días, parece quedarse corta. El segundo escenario, eleva el importe hasta 5.100 millones.

En el primer supuesto, la firma lusa considera que BBVA y Santander deberían realizar una ampliación de capital por 5.300 millones para financiar la adquisición, que supone el 11% y 6% de su capitalización, respectivamente. Bankia y Sabadell deberían acudir al mercado para captar 4.900 y 5.000 millones, que representa el 40% y 48% de su valor en bolsa, respectivamente. La cifra es menor que la de los grandes bancos nacionales porque los costes de reestructuración serían menores, explica BPI.

Pese al castigo que sufrirían los accionistas en el corto plazo por la dilución que supone la emisión de acciones nuevas en una ampliación de capital, la firma considera -siempre en el supuesto de que las necesidades de capital de Popular sean de 2.400 millones- que, tras la integración, el precio de la acción de BBVA y Sabadell tendría un potencial alcista del 3% y 4%, mientras que el de Santander y Bankia se situarían en el 2%.

En el segundo escenario, que fija las necesidades de fondos de Popular en 5.100 millones para mejorar la cobertura de sus activos improductivos, BPI estima que los bancos que presiden Ana Botín y Francisco González deberían acometer una ampliación de capital por 7.700 millones, un 15% y 9% de su capitalización, respectivamente. Si fuesen Bankia o Sabadell los que quisiesen hacerse con la entidad, necesitarían captar 7.300 y 7.400 millones, volumen equivalente al 71% y 60% de su valor en bolsa, cada uno.

Para BPI, la potencial compra de Popular en este escenario sólo crearía valor para el accionista si el precio pagado estuviese por debajo del  nivel al que cotiza. Además, en su opinión, la integración de Popular en Bankia, controlada por el Estado a través del FROB, sería «el último recurso por los obstáculos legales».

En este segundo escenario, los expertos de BPI señalan que el precio de la acción de BBVA y Santander no tendría potencial alcista, sino bajista, del -1%, mientras que los precios de los títulos de Sabadell y Bankia se situarían el -9 y -8% frente a los niveles actuales, respectivamente.

Sinergias récord

BPI subraya que la operación con Popular ofrece «interesantes sinergias» que suponen el 15% de la estructura combinada de los costes de las entidades -a perímetro doméstico-. Este porcentaje está entre los más altos de la historia de España, si se analizan operaciones pasadas como las uniones entre Guipuzcoano y Sabadell; Pastor y Popular; Banesto y Santander; y Barclays y CaixaBank, entre otras.

En el caso de BBVA, las sinergias brutas en costes serían de 678 millones, similares a las de Santander. Para Bankia y Sabadell, BPI augura 406 y 468 millones, respectivamente.

El informe detalla que las sinergias al valor actual neto (NPV), descontando en coste de reestructuración, que generaría un matrimonio con Popular para BBVA alcanzarían los 3.799 millones de euros, en línea con las estimadas para Santander, de 3.796 millones. En el caso de Sabadell y Bankia, la previsión es que la hipotética integración con Popular provocase sinergias por valor de 2.622 millones y 2.272 millones, respectivamente.

Los costes de reestructuración netos -descontando impuestos- que BPI augura para BBVA y Santander se sitúan en 950 millones, muy superiores a los que atribuye a Sabadell (655 millones) y Bankia (568 millones).