Las cifras agregadas de recaudación tributaria hasta abril son de momento un portazo a los analistas que hace meses consideraban inalcanzables las previsiones de ingresos incluidas en el proyecto de Ley de Presupuestos para 2017. La aportación por el Impuesto de Sociedades crece a ritmos de dos dígitos y el IVA sigue en tendencia ascendente. Sin embargo, los ingresos previstos por IRPF no se están cumpliendo, como había previsto la Autoridad Fiscal (AIReF); las ganancias por el Impuesto de Sociedades podrían verse empañadas en los próximos trimestres y tras el IVA se encuentra una subida de precios animada por el repunte de los precios de los carburantes.

Los ingresos tributarios del Estado hasta el cuarto mes han repuntado un 10,3% en términos homogéneos (corregidos los ritmos de devolución, los aplazamientos de entes públicos, etc.) respecto al mismo periodo de 2016, frente al 1,5% que crecían hace un año, de acuerdo con la información disponible en la Agencia Tributaria (AEAT).

Esto significa que la recaudación del Estado alcanza al cierre del pasado mes los 72.741 millones de euros, lo que, de mantenerse la misma dinámica, permitiría alcanzar los 218.000 millones al final del ejercicio, muy por encima de los 200.963 millones presupuestados.

El presupuesto de ingresos va camino de cumplirse con creces

En términos de evolución, el incremento experimentado hasta abril supera sin ambages la previsión de recaudación incluida en el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE), que se sitúa en el 7,9% (del 6,7% en términos homogéneos).

Este empuje de los ingresos ha contribuido, por el momento, a que  el déficit del Estado haya bajado al 0,71% del PIB hasta abril, con 8.268 millones de euros, por debajo del 1,27% registrado en igual periodo del año anterior.

Pero el IRPF no cumple

Sin embargo, poniendo atención a los grandes impuestos se observa que, mientras la recaudación por Sociedades supera con creces las previsiones del Gobierno, y el IVA, en menor medida, también lo hace, en el caso del IRPF la predicción del Ministerio de Hacienda pincha.

El impuesto que grava la renta de las personas físicas está llamado a recaudar este año hasta 78.027 millones de euros, un 7,7% más que el pasado año.  Pues bien, los ingresos por IRPF crecieron solo un 2,9% hasta abril.

Es cierto que este año se ha elevado el ritmo de devoluciones de la declaración de la renta en el primer mes de campaña. Únicamente en abril, estas crecieron un 14,1% respecto a 2016. Sin embargo, descontando este efecto, el incremento de la recaudación asciende al 4,3% en términos homogéneos. Además, la recaudación se ha visto frenada por el retraso en el ingreso de la tasa sobre el dominio público radioeléctrico.

El efecto de la moderación salarial

La explicación de este retraso frente a las previsiones se encuentra, en parte, en el limitado avance de los salarios. Una de las principales causas que están detrás del incremento de la recaudación por este impuesto se refiere a las retenciones del trabajo. En este sentido, solo en abril estos ingresos crecieron un 6,8%, mientras que en el caso de las grandes empresas el avance fue del 5,6%.

Sin embargo, el principal impulso de la recaudación procedió de la creación de empleo y la masa de pensiones, puesto que, como indica la Agencia Tributaria en su informe de recaudación mensual correspondiente al mes de abril, “por el momento, el salario medio y el tipo efectivo solo muestran pequeños avances”.

El salario medio y el tipo efectivo del IRPF presenta pequeños avances

El propio Banco de España indica en su último Informe Anual 2016 que, mientras que el empleo avanzó un 1,3% en 2016, los salarios mostraron un “escaso dinamismo”. Y esta tendencia se está replicando en los primeros meses de este año. La subida salarial media pactada hasta el mes de abril es del 1,2%, sumando las revisiones de convenios plurianuales de años pasados y los nuevos convenios.

Los ingresos por Sociedades se disparan

Los datos que maneja la Agencia Tributaria indican, en cambio, que el repunte de la recaudación tributaria total se debe, sobre todo, al despegue de la recaudación procedente de los pagos fraccionados del Impuesto de Sociedades, que se han más que duplicado –de 2.768 millones a 5.668 millones– tras los cambios normativos introducidos en octubre y diciembre de 2016. Tanto es así, que, sin este efecto, el porcentaje de avance de los ingresos pasaría del 10,3% al 6,3%, con un impacto estimado hasta la fecha por estas modificaciones de 2.603 millones de euros –2.373 millones por las modificaciones de octubre y 230 millones, por las de diciembre–.

Esto supone que, descontando las medidas introducidas a finales del pasado año, el avance de la recaudación para este año no se cumpliría, puesto que el incremento de la recaudación previsto en términos homogéneos no es del 7,9%, sino del 6,7%.

Sociedades no podrá mantener el ritmo

Sin embargo, igual que el primer pago a cuenta del Impuesto de Sociedades tiene lugar en abril, lo que le convierte en uno de los meses más destacados en términos de recaudación, en julio tendrá lugar la liquidación de los pagos fraccionados efectuados en 2016, lo que según los analistas derivará en devoluciones a las empresas e impactará negativamente en la recaudación.

Además, el impacto recaudatorio de las medidas adoptadas en octubre de 2016 se perderá cuando se presente el segundo pago fraccionado del año, pues desaparecerá el efecto escalón respecto al año pasado.

El tercer gran impuesto, el del IVA, registró una recaudación hasta abril un 8,2% superior a la del año pasado, superior al 7,3% previsto en el proyecto de Ley de Presupuestos. Una vez más, la comparación en términos homogéneos arroja un crecimiento inferior, del 7,7%.

Esta mayor recaudación por IVA se explica, entre otras cosas, por el incremento del IPC, hasta el 2,6% en el mes de abril, especialmente por el precio de los carburantes. Con todo, estos buenos resultados se han visto acompañados por un aumento de las solicitudes de devolución cuyos efectos se notarán en los ingresos netos del impuesto en los próximos meses.