La cúpula del Banco de España imputada por la salida a bolsa de Bankia se opone al recurso de apelación que el abogado y ex líder de UPyD, Andrés Herzog, formalizó en mayo en nombre de la Confederación Intersindical de Crédito (CIC), en contra de exculpar al Banco de España, la CNMV y Deloitte por las presuntas irregularidades en la operación. Herzog consideraba «improcedente» el sobreseimiento del caso.

Bernardo del Rosal, representante de Miguel Ángel Fernández Ordónez, gobernador de la institución cuando Bankia debutó en el parqué en julio de 2011, y del resto de inspectores -Javiér Aríztegui, Jerónimo Martínez Tello, Pedro González, Pedro Comín y Mariano José Herrero- considera que «ni los indicios que le trasladó la representación del CIC a la Sala demostraban la participación en los hechos delictivos de mis representados, ni es cierto que tales indicios se hayan reforzado con las nuevas diligencias de instrucción realizadas por el Juez».

El abogado de los inspectores señala que Herzog atribuye al Banco de España un poder omnímodo, equiparable al de auditores y gestores

La tesis de Herzog sostiene que la Audiencia Nacional citó como investigados a los miembros del Banco de España, básicamente por la aportación de unos correos del Señor Casaus, que denunciaban la inviabilidad de Bankia y, por tanto, la falsedad de sus cuentas. Tras las últimas diligencias, según Herzog, los citados indicios se reforzaron,a pesar de que el juez acordó sobreseer y archivar el procedimiento.

Del Rosal asegura que las últimas diligencias practicadas han mostrado que los correos del Señor Casaus no denuncian la falsedad de las cuentas, sino que expresan una opinión sobre la “inviabilidad económica” futura, y no pasada, de una determinada estructura del Grupo BFA-Bankia.

Además, esa pretendida inviabilidad (que en los dos últimos correos –los de mayo de 2011– se reduce a “viabilidad cuestionable”) se refiere a todo el Grupo BFA, matriz de Bankia, y no a la filial (Bankia) que iba a salir a cotizar.

«En ningún informe, ni en los correos de Casaus, hay ni una sola referencia a la supuesta falsedad de las cuentas», asegura la defensa

En tercera instancia, el recurso sostiene que los mismos correos contradicen los informes de seguimiento realizados por el equipo inspector encabezado por el propio Señor Casaus. Y, finalmente, las opiniones técnicas en ellos vertidas fueron analizadas contrastadas con otras informaciones disponibles (los análisis internos centralizados del Banco de España, los análisis y revisiones realizadas por cuatro de los principales bancos de inversión del mundo, y los rátings asignados por dos de las principales agencias internacionales de calificación), concluyéndose que, en ese momento, el Grupo no era inviable.

El escrito sostiene que el Banco de España, como Administración sujeta al ordenamiento jurídico, ejerció diligentemente las competencias que tiene legalmente atribuidas, en particular, la aprobación del Plan estratégico de recapitalización y la no oposición a la ampliación de capital. «Se limitó, en este sentido, a ejercer correctamente las competencias que le atribuía el Real Decreto ley 2/2011, de 18 de febrero, para el reforzamiento del sistema financiero (“RDL 2/2011”), (que incentivaba las salidas a bolsa como forma de captación de más capital) toda vez que la opción presentada por BFA (consistente en recurrir a los mercados de capitales) resultaba objetivamente idónea, habiéndose declarado así por la Audiencia Nacional y el Consejo de Estado», explica. Es más, subraya que «no habría sido legal rechazar la solicitud de la entidad, ni oponerse a la ampliación de capital.

En su opinión, Herzog «ignora estas funciones y viene a atribuir al Banco de España un poder omnímodo, haciéndolo garante de toda la actuación de la entidad, tratando de hacer piruetas jurídicas» para sostener la participación de los inspectores del Banco de España, hasta el punto de equipararlos a los auditores o, incluso, a los propios gestores.

«Ni en los informes de seguimiento emitidos por el equipo inspector al tiempo de salida a bolsa ni en los correos del Señor Casaus se encuentra ni una sola referencia a la supuesta falsedad
de las cuentas», apunta el texto.

El abogado defensor de los imputados del Banco de España defiende que, a pesar de que los delitos que se les pretende imputar exigen la existencia de un dolo directo, «el recurrente no aporta ni una sola prueba de una actuación supuestamente dolosa de mis patrocinados, sin molestarse tampoco en individualizar lo más mínimo su concreta participación en los hechos».

Bernardo del Rosal apunta que el recurso de Herzog «defiende algo tan inverosímil como que, ya desde la creación del SIP, mis representados (en particular, y únicamente ellos) actuaron, a espaldas del equipo inspector, en connivencia con BFA/Bankia para idear un plan que les permitiera salir a bolsa con unas cuentas falseadas (cuando aún no se había aprobado el RDL 2/2011)».