Ana Botín, presidenta de Santander, ha comparecido para explicar la adquisición de Popular, tras su intervención. La ejecutiva ha subrayado que “la operación ha sido estrictamente privada, sin ninguna ayuda pública”. Y ha destacado la agilidad de las autoridades europeas y españolas en un proceso que se realiza por primera vez, en el marco de la resolución financiera”, uno de los pilares de la Unión Bancaria.

La directiva, en referencia a posibles presiones por parte del Banco de España o el Ministerio de Economía, ha asegurado que “no hemos recibido presión de nadie. Tenemos responsabilidad fiduciaria y velamos por nuestros accionistas”.

En este sentido, ha apuntado que Santander no presentó ninguna oferta en el proceso privado que Popular inició hace unas semanas porque en ese momento no les pareció interesante. Sin embargo, anoche el Fondo de Resolución Europeo y el FROB les invitó a la subasta, al constatar que el banco no era viable por sí mismo y lanzaron su propuesta.

“Decidieron intervenir el banco y abrir un proceso de subasta donde pidieron ofertas a Santander y, supongo, a otros bancos. consideraron que la propuesta de Santander era la mejor”, señala.

La directiva ha destacado que “Santander tiene una gran experiencia en consolidar bancos”. Y añade: “Estamos comprometidos con el sistema financiero español y estamos convencidos de que esta integración va a a contribuir al crecimiento económico de muestro país. Es una operación buena para España y para Europa”.

Para afrontar la operación, los accionistas de Santander asumen una ampliación de capital por 7.000 millones que se realizará en el plazo de un mes para sanear Popular.

“Es una buena operación para nuestros accionistas por eso pedimos que acudan a la ampliación de capital en la que tendrán derecho preferente. La integración necesitará provisiones de 7.900 millones de los que 7.200 irán a la cartera inmobiliaria”, ha indicado. “Nuestra intención es vender la mitad de estos activos inmobiliarios en 18 meses”, asegura.

Botín ha señalado que los accionistas del banco tendrán derecho de suscripción preferente y considera que “el retorno de la inversión para el accionista será del 13% o 14% a partir del tercer año con un impacto positivo en el Beneficio por Acción (BPA)”.

Calcula que el ahorro de los costes combinados de su entidad y Popular será del 10%, equivalente a unos 500 millones anuales, a partir de 2020. Botín ha señalado que la prioridad del banco es asegurarse de que los cuatro millones de clientes de Popular reciban el mismo o mejor servicio que el que tenían hasta ahora.