Liberbank toma aire. Las acciones del banco han disfrutado este lunes de su mayor subida en sus tres años sobre el parqué, tras repuntar más del 40%, hasta situarse en los 0,96 euros, un 12% por debajo de los niveles en que se encontraba el pasado martes.

Esta escalada, que ha estado respaldada por un elevado volumen de negociación -más de 23 millones de acciones, ocho veces más que su media habitual-, se ha desencadenado por la decisión de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de prohibir las posiciones cortas sobre el valor.

La medida, anunciada antes de la apertura del lunes, ha logrado frenar el hundimiento de las acciones del banco, que habían visto esfumarse cerca de un 40% de su valor en tan sólo tres días por las incertidumbres derivadas del rescate de Banco Popular. La tensión sobre el valor se ha transformado en una avalancha compradora, que ha tenido al valor durante una hora sin lograr marcar precio y ha obligado a la Sociedad de Bolsas a incrementar los rangos de fluctuación del valor.

La CNMV ha decidido suspender de forma inmediata y por un mes -hasta el próximo 12 de julio- las apuestas bajistas sobre Liberbank por considerar que el valor se estaba viendo afectado por unas circunstancias externas extraordinarias y que las apuestas bajistas podrían agudizar el nerviosismo en torno a la entidad.

El banco cotiza ahora un 12% por debajo de su nivel previo al rescate de Popular

“Tras valorar todas las circunstancias concurrentes, y en particular la evolución durante los últimos días de la cotización de la acción de Liberbank, S.A. (que se ha visto afectada por fuertes descensos y una alta volatilidad en un contexto en que no hay informaciones negativas difundidas por la entidad ni pendientes de difundir según la propia Liberbank, S.A.) y la muy probable relación de dicha evolución con la actuación de resolución decidida por la Junta Única de Resolución el 7 de junio de 2017 con respecto a Banco Popular Español, S.A., la CNMV ha considerado apropiado prohibir la realización de ventas en corto y operaciones similares con respecto a dicho valor”, explica la CNMV.

Después de que los accionistas de Popular hayan perdido todo su dinero en la operación, los inversores han agudizado sus precauciones para evitar verse envueltos en un caso semejante. Y las similitudes entre Liberbank y Popular han disparado las alarmas. La elevada morosidad del grupo formado por Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura, su elevada cantidad de activos adjudicados y las bajas tasas de cobertura son algunas de las cuestiones que más inquietan al mercado.

En este contexto de tensión, la actividad de los inversores bajistas es vista como un factor de desestabilización que puede incrementar el nerviosismo, máxime en un valor de reducida liquidez como Liberbank. Las posiciones cortas consisten, grosso modo, en que un inversor pide prestadas las acciones de un valor para venderlas en el mercado con la confianza de que bajarán de precio y podrán recomprarlas a un precio inferior.

Con su medida, la CNMV busca evitar que el descalabro en los mercados financieros acabe derivando en desconfianza entre los cliente y ello debilite la situación de Liberbank hasta poner en peligro su viabilidad, como sucedió con Popular.

La CNMV intenta evitar que la tensión del mercado afecte a la confianza de los clientes

La Autoridad Europea de Mercados de Valores (ESMA) ha dado su visto bueno a la medida adoptada por el regulador español.

La decisión adoptada ahora por la CNMV reabre la polémica sobre su inactividad durante las semanas previas a la intervención de Banco Popular. Entonces, ante el hundimiento de las acciones del banco, el supervisor prefirió no adoptar ninguna medida extraordinaria para no alterar la libre cotización de la entidad.

La prohibición de las posiciones cortas es una medida que ya ha sido adoptada en distintas ocasiones en los últimos años por el organismo regulador español. En el verano de 2012 acordó su prohibición sobre el conjunto de la bolsa española, para evitar que la operativa bajista exacerbara las tensiones que por entonces golpeaban al mercado español. No obstante, la banca suele ser con más frecuencia protagonista de este tipo de medidas, ya que se considera que su negocio es más vulnerable a la desconfianza de los inversores.