Las empresas que tratan de impulsar el negocio del transporte de viajeros con licencia VTC (vehículos de transporte con conductor) viven momentos de zozobra en España. Con el sector del taxi en pie de guerra y con el Ministerio de Fomento intentado restringir el boom de licencias de este tipo, estas empresas –con Uber y Cabify a la cabeza- tratan de sortear las trabas.

«España se está ganando a pulso la fama de país tecnófobo», ha subrayado hoy el director de comunicación de Uber para España y Portugal, Yuri Fernández, en las jornadas ‘Sharing Madrid’. La plataforma online ha reclamado una profunda revisión de las normativas y ha animado al Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital a “trabajar para que se nos deje de considerar un país tecnófobo”.

Por su parte, el manager de Cabify España, Mariano Silveyra, ha acusado a la Administración de una actitud «más reactiva que proactiva», ya que afirma que en España la regulación no se anticipa a los cambios tecnológicos, como en Estados Unidos, donde ya están poniendo en marcha un plan de cambio regulatorio debido al coche autónomo, informa Europa Press.

Sin embargo, el fundador de la plataforma Micocar para descuentos en taxis, Juanma Nieto, ha rechazado que España sea un país tecnófobo y ha negado que actualmente haya un problema de regulación. En este sentido, desde Micocar han valorado que un cambio en la regulación debería tener en cuenta a todos los actores y se tendría que asegurar la «estabilidad jurídica» para aquellos que han realizado inversiones.

Por el contrario, desde Uber ha rechazado que se mantenga el statu quo con la ratio de una licencia de VTC por cada 30 taxis, ya que han considerado que no es lógico que se pague más por el transporte «para que unos pocos mantengan un privilegio». Asimismo, Uber ha pedido que se lleve a cabo la completa liberalización del sector con un plan de transición para los damnificados, ya que esto «no es ciencia ficción» y supondría equiparar nuestra normativa a las de Alemania o Francia.