Los augurios de un euro por debajo del nivel del dólar son cada vez más agua pasada. La moneda europea hace tiempo que detuvo su depreciación frente a la divisa estadounidense y este martes ha alcanzado sus niveles más elevados desde agosto de 2016.

El euro ha remontado este martes cerca de un 1%, hasta situarse a un paso del nivel de los 1,13 dólares. Desde el pasado 20 de diciembre ha recuperado cerca de un 8% en su cambio contra el billete verde. El índice euro, que mide el nivel del euro frente a las principales divisas mundiales, también alcanzaba este martes cotas no vistas desde 2015.

Este último tirón del euro ha estado motivado por el optimismo que ha desprendido el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, durante su intevención en el foro anual que celebra la institución en Sintra (Portugal).

El banquero italiano ha asegurado que «todos los indicios apuntan ahora a un fortalecimiento y una extensión de la recuperación en la zona euro». Y al mismo tiempo ha advertido de que «las fuerzas deflacionistas han sido reemplazadas por las inflacionistas».

Draghi no se ha mostrado ni siquiera inquieto por la reciente debilidad de los datos de inflación, que, en su opinión, responde a factores globales y temporales, y no evitará que el índice de precios se mueva en el medio plazo hacia el objetivo de poco menos del 2%.

Las palabras de Draghi parecen anticipar un próximo anuncio de la retirada de los estímulos

Las palabras del presidente del BCE han sido entendidas como un preludio del anuncio de una progresiva retirada de los estímulos monetarios en la eurozona, que un buen número de expertos pronostica para el próximo otoño.

«Hoy Draghi dio el primer paso hacia el anuncio de que la política monetaria del BCE será menos acomodaticia en 2018. A menos que se produzca un shock inesperado, es probable que se produzca el anuncio una retirada gradual de los estímulos en la reunión de política monetaria programada para el 7 de septiembre», observa Marco Valli, economista jefe de UniCredit.

De este modo, el euro estira una tendencia al alza iniciada hace varios meses y que puede explicarse también desde la debilidad del dólar, por la pérdida de tracción de la economía -este martes el FMI rebajó sus estimaciones de crecimiento de EEUU- y la pérdida de confianza en los estímulos fiscales anticipados por Donald Trump.

Esto contrasta con la situación en Europa, donde, además de una aceleración del crecimiento económico, los últimos meses han deparado una mejora del escenario político, tras la pérdida de fuerza del populismo en las elecciones holandesas y francesas.

Ascenso limitado

Paradójicamente, el repunte del euro puede ser contemplado como una contrariedad para la eurozona, ya que la debilidad de la divisa ha sido uno de los factores que más han apoyado la recuperación de la región, al abaratar las exportaciones y mejorar la competitividad de las empresas europeas.

Las palabras de Draghi también han tenido un notable impacto en el mercado de deuda, donde las rentabilidades de los bonos -que evolucionan de forma inversa a los precios- han cortado bruscamente su reciente tendencia a la baja y han repuntado con fuerza. Los títulos a 10 años de Alemania, Francia, Italia, Irlanda o Portugal han escalado más de diez puntos básicos en la sesión, mientras que los de España han alcanzado el 1,46%, desde el 1,37% en el que se situaban el día anterior.

Pero la mayor parte de los expertos se muestra convencido de que el movimiento tendrá poco recorrido adicional, dado que, se espera, la retirada de los estímulos monetarios por parte del BCE será muy gradual. De hecho así lo dejó entrever en su discurso Mario Draghi, al afirmar que «nuestra política debe ser persistente y tenemos que ser prudentes en la forma de ajustar sus parámetros a la mejora de las condiciones económicas».

Draghi también dejó entrever que cualquier retirada de los estímulos será muy gradual

En estimaciones macroeconómicas, actualizadas este mes de junio, el BCE sigue sosteniendo que la inflación seguirá sin alcanzar su nivel objetivo en 2019, hasta donde llegan sus proyecciones y Draghi ha explicado que algunos factores globales están restando presión a las empresas para elevar los salarios.

«Como ha dicho Draghi, no todos los criterios se cumplen en esta etapa para un aumento de la inflación, lo que nos sugiere que un anuncio de retirada de los estímulos podría ser pospuesto más allá de septiembre», sostiene Frederik Ducrozet, economista de Pictet Asset Management, en declaraciones a Financial Times.