Luis de Guindos, ministro de Economía y Competitividad, ha valorado la operación de fusión por absorción de BMN en Bankia como «positiva para el FROB desde el punto de vista industrial y de generación de valor».

Ha subrayado, en el marco de la Comisión de Economía, Industria y Competitividad, en el Senado, que el mercado ha recibido la noticia positivamente, con una subida de las acciones de Bankia del 3,5%. «La participación del FROB se ha elevado en más de 300 millones hoy» porque «tiene sentido industrial [para el organismo] y para los accionistas».

Preguntado sobre la escasa valoración (825 millones) de BMN, según algunos analistas, Guindos ha puntualizado que la operación «se está pagando con acciones de Bankia» y se ha mostrado «convencido de que el valor de esas acciones va a crecer mucho en el futuro». En su opinión, «a medida que pase el tiempo se recogerá el valor para los diferentes accionistas y para el FROB».

El titular de Economía ha asegurado que el Estado considerará desinvertir en Bankia este año «si hay interés y el precio es adecuado».

Sobre la consolidación del sector bancario, Guindos considera que «el núcleo central del proceso de integración sí se ha realizado». Pese a la reducción de entidades, se ha mostrado confiado en que no supone un riesgo para la competencia. «La competencia en el sector no depende sólo del número de competidores, sino de la intensidad de esa competencia. Hay menos competidores que antes, pero son mucho más fuertes. Y espero que compitan con intensidad y mantengan la calidad del servicio para los clientes».

Como viene siendo habitual, el mandatario ha defendido el rescate público a la banca, cuantificado en 60.000 millones de euros. «La alternativa de no inyectar nada es ir a concurso. Se hubiesen visto afectados más de 12 millones de depositantes y el FGD habría tenido que desembolsar 112.000 millones de euros. Ello hubiese provocado el rescate de España y su salida del euro. La única forma que hubiéramos tenido de devolver los depósitos hubiese sido emitir nuestra propia moneda, que hubiera sido un 30% más barata que el euro.