La crisis económica se ha llegado a cobrar en la última década tres millones empleos, de los que alrededor de 1,5 millones ya se han recuperado. Sin embargo, los trabajadores que se han mantenido en su sitio o que poco a poco han logrado recolocarse no han dejado de hacer horas extras, unas veces pagadas y otras no.

Tanto es así, que un análisis de la empresa de recursos humanos Randstad estima que las empresas han dedicado hasta 25.000 millones de euros desde 2008 en pagar estas horas de más. La cifra es de vértigo, puesto que supera, por ejemplo, a la partida presupuestaria para desempleo de este año (18.318 millones de euros), pero sobre todo porque, de acuerdo con el informe, equivale al coste de haber realizado 800.000 contratos.

Randstad ha tomado como punto de partida la Encuesta Trimestral de Costes Laborales y la Encuesta de Población Activa (EPA), que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE), desde 2008 hasta 2016.

De acuerdo con los registros disponibles, solo en el pasado año, una vez lanzada la recuperación económica y del empleo, el coste de estas horas extraordinarias ha sido de 2.845 millones de euros, a razón de unos 21,3 euros por hora y 133,8 millones de horas trabajadas. El importe total es un 6,2% superior al de 2015, aunque aún lejos de los 3.690 millones que pagaron las empresas en 2008.

Si se traducen estos pagos en empleos, durante el pasado año podrían haberse realizado 92.482 contratos, de los que, de acuerdo con la distribución habitual, un 84,8% serían a tiempo completo y un 15,2% a tiempo parcial. Dicho de otro modo, se podrían haber hecho 78.382 contratos a jornada completa y otros 14.100 de medio día.

Las extra se pagan mejor en el País Vasco

Las cifras mostradas son, sin embargo, datos agregados. Y es que el coste de la hora trabajada no es igual en todas las comunidades autónomas. De hecho, entre unas y otras puede haber diferencias de hasta 10 euros. Por ejemplo, en el País Vasco, La Rioja o Castilla-La Mancha las empresas pagan más de 24 euros por cada una, mientras que en Canarias o Madrid, lo normal es que los trabajadores cobren menos de 19 euros.

En cualquier caso, el valor de la hora extra apenas ha variado a lo largo de la crisis, puesto que si en 2008 se pagaba a 20,94 euros, en 2016 la media se sitúa en 21,30 euros, menos de un euro más.