Renfe ya ha definido los servicios mínimos que se activarán el próximo viernes día 28, ante la huelga convocada por CGT. El sindicato anunció este martes la convocatoria de un paro que tendrá lugar en plena operación salida. Este fin de semana, coincidiendo con el cambio de mes, están previstos miles de traslados por las vías españolas.

La huelga programada por CGT tiene una duración de 23 horas y afectará a Renfe y Adif. El sindicato protesta contra “el desmantelamiento del ferrocarril público y la destrucción de empleo en el sector ferroviario”.

El Ministerio de Fomento ya publicado el listado de trenes que operarán el próximo viernes. Para los de Cercanías rondarán “entre un máximo del 75% en horario punta y un máximo del 50% del servicio habitual en el resto del día”. En los de Media Distancia, Fomento asegura precisa que circularán el 65% de los trenes, mientras que en Alta Velocidad y Larga Distancia lo hará el 77% de los trenes. En cuanto a los trenes de mercancías, se establece un porcentaje del 20% del servicio habitual.

Según el comunicado emitido por Renfe, a los viajeros afectados por trenes suprimidos, se les ofrecerá, “siempre que sea posible”, viajar en otro tren en el horario más aproximado al adquirido. “Si no desean realizar viaje, podrán anular o cambiar para otra fecha su billete sin ningún coste. Las operaciones de anulación o cambio se pueden realizar en todos los canales de venta”, señala la compañía.

En la resolución emitida por Fomento está la lista completa de trenes que forman parte de los servicios mínimos y que circularán, por tanto, el viernes previo a las vacaciones de agosto.

CGT ha denunciado que la falta de respuesta por parte de Renfe y Adif a sus reivindicaciones colectivas genera “mucha incertidumbre dentro del colectivo ferroviario ante la falta de futuro de las propias empresas, poniendo en entredicho la continuidad del ferrocarril como servicio público”, informa Europa Press.

El sindicato exige, entre otras cuestiones, soluciones en materia de empleo y la calidad del mismo, compromisos que garanticen el servicio público del ferrocarril, frenar las continuas externalizaciones de las cargas de trabajo o plantear “salidas” dignas de las empresas, a través de mecanismos como la jubilación parcial con contrato de relevo.