Los problemas financieros de Air Berlin pueden acabar abriendo una batalla legal. La aerolínea alemana, ahogada por sus números rojos y su enorme deuda, presentó ayer una declaración de insolvencia, y el Gobierno alemán le concedió un crédito de urgencia de 150 millones para que la compañía no suspendiera sus operaciones y no dejara sus aviones en tierra.

Pero Ryanair, la mayor aerolínea europea, considera que ese movimiento puede considerarse ayudas públicas ilegales y que el Ejecutivo germano está intentando favorecer a su rival Lufthansa, que ha reconocido estar negociando ya la compra de partes del negocio de Air Berlin.

Ryanair ha presentado sendas quejas formales ante las autoridades de competencia alemanas (Bundeskartellam) y ante la Comisión Europea porque considera que la financiación pública busca primordialmente favorecer la adquisición de Air Berlin por parte de Lufthansa.

Para la low cost irlandesa la acción coordinada por el Gobierno de Angela Merkel se trata de una “conspiración evidente” urdida junto a ambas aerolíneas para que Lufthansa pueda acabar absorbiendo activos de Air Berlin, dejando fuera a otros potenciales compradores, entre los que podrían encontrarse precisamente Ryanair y también la británica easyJet.

«Esta insolvencia fabricada está siendo claramente organizada para permitir a Lufthansa hacerse cargo de Air Berlin libre de deudas lo que viola todas las reglas de competencia alemanas y de la UE», denuncia Ryanair, que reclama a la Comisión Europea que tome medidas con carácter inmediata para evitar la operación. Para la compañía irlandesa, el Gobierno alemán está apoyando la creación de un monopolio aéreo en el país.

Merkel defiende las ayudas

Bruselas dispone de un plazo de dos meses para pronunciarse sobre si pueden considerarse ayudas de estado ilegales el plan de salvamento de urgencia diseñado por el Gobierno germano para evitar la suspensión de vuelos de Air Berlin. La Comisión Europea ha confirmado haber recibido una queja formal por parte de Ryanair y ha apuntado que sus observaciones serán tenidas en cuenta durante el estudio del expediente.

La propia canciller alemana, Angela Merkel, ha salido al paso de las quejas de Ryanair y ha defendido la actuación de su Gobierno tras la declaración de insolvencia de Air Berlin. «No creo que fuera adecuado dejar en la estacada a miles de pasajeros porque no se puede pagar la gasolina», ha explicado Merkel en una entrevista en YouTube. De hecho, la canciller considera que “con mucha, mucha, probabilidad” que el coste de esas ayudas no lo acabará asumiendo el contribuyente porque la aerolínea podrá devolverlas.

Las estimaciones del Gobierno germano pasan por que ese crédito puente de 150 millones de euros sirva para mantener en funcionamiento a la compañía unos tres meses. Un plazo que permitirá que las negociaciones para su venta parcial lleguen a buen puerto.