«Aquí no tiene razón nadie, lo importante es conciliar intereses y ver qué solución puede tener el conflicto». Lo dice Marcos Peña, el árbitro designado por el Gobierno para dictar un laudo de obligado cumplimiento para acabar con el conflicto laboral entre Eulen y sus trabajadores, responsables de los filtros de seguridad del Aeropuerto de Barcelona-El Prat.

«Sabemos que nadie va a acabar contento pero lo importante es minimizar el conflicto», ha asegurado después de reunirse con los empleados este miércoles en la terminal 2 del aeródromo. Lreunión con el comité de huelga ha servido, según Peña, para «escuchar, comprender y aprender» sobre un conflicto que va más allá de lo económico y que también se basa en la salud y la capacitación de los trabajadores y la calidad del trabajo.

En este aspecto, el árbitro ha destacado la «importancia del tema de la mujer» para los trabajadores, que se han quejado reiteradamente de que las condiciones de las empleadas de los filtros de seguridad son especialmente duras, y ha considerado que sus pretensiones son razonables. «Lo importante es garantizar la dignidad de los trabajadores, la comodidad de los pasajeros y la seguridad», ha sentenciado Marcos Peña.

Peña ha explicado que comenzará a trabajar en la resolución del laudo el próximo viernes y espera tenerlo listo el martes para entregarlo el miércoles a todas las partes implicadas –un día antes de la fecha límite– y ha recordado que «no se puede recurrir» y es de obligado cumplimiento.

Antes de redactar el laudo, Marcos Peña ha anunciado que quiere reunirse con Aena y con la Generalitat, que ha realizado de mediadora en el conflicto, y cuyo papel se debe «agradecer y reconocer». Por último, Peña ha asegurado que este conflicto laboral no se reduce al Aeropuerto de Barcelona porque «todos los grandes aeropuertos tienen conflictos similares», contradiciendo la versión que ha defendido el Gobierno.