Golpe de Bruselas a las estrategias de las multinacionales para eludir impuestos y de los países para atraerlas. La Comisión Europea ha ordenado a Luxemburgo que obligue a Amazon a abonar 250 millones de euros en concepto de impuestos no pagados.

Tras una investigación en profundidad que ha durado tres años, el Ejecutivo comunitario considera que el Gran Ducado concedió ventajas fiscales ilegales al gigante del comercio electrónico durante al menos ocho años, entre 2003 y 2011. El tax ruling entre Luxemburgo y Amazon se diseñó y aprobó cuando el primer ministro del país era Jean-Claude Juncker, hoy presidente de la Comisión Europea.

El acuerdo con Amazon se aprobó cuando el primer ministro de Luxemburgo era Jean-Claude Juncker, hoy presidente de la CE

“Luxemburgo concedió ventajas fiscales indebidas a Amazon por unos 250 millones de euros», unas ventajas que Bruselas considera ahora «ayudas ilegales», dado que con ellas se «permitió a Amazon pagar sustancialmente menos impuestos que otras empresas» que operan en el país. La Comisión Europea considera que el sistema fiscal pactado entre Luxemburgo y el grupo presidido por Jeff Bezos permitió que ”tres cuartas partes de los beneficios de Amazon no fueran gravadas”.

“En otras palabras, se permitió a Amazón pagar cuatro veces menos impuestos que otras compañías locales sujetas a la legislación nacional», ha denunciado la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager. «Esto es ilegal de acuerdo con las normas de ayudas de Estado de la UE. Los Estados miembros no pueden conceder ventajas selectivas a grupos multinacionales que no están disponibles para otros”.

El pacto fiscal con Luxemburgo permitía a Amazon trasladar la «gran mayoría» de sus beneficios desde una compañía del grupo (Amazon EU), que operaba efectivamente en Luxemburgo y estaba sujeta a impuestos en el país, a otra compañía del grupo (Amazon Europe Holding Technologies) que «no tenía empleados, ni oficinas, ni actividad empresarial» en el ducado.

Amazon niega haber recibido ningún «trato especial» y estudia recurrir la decisión

El pacto fiscal permitía que la primera compañía pagase un canon a la segunda a niveles que, según ha concluido la investigación, «estaban inflados y no reflejaban la realidad económica”, según Vestager. Para Bruselas no es la estructura empresarial la que puede plantear un problema de ayudas de Estado, sino que lo que se ha investigado ha sido «el método para determinar el canon pagado por la compañía operativa al ‘holding’, que fue respaldada por el pacto fiscal».

Amazon directamente niega la mayor. El grupo asegura “no haber recibido ningún trato especial de Luxemburgo”. “Pagamos impuestos en plena conformidad con la legislación tributaria luxemburguesa e internacional”, apunta la compañía en un comunicado, en el que avisa de que estudia todas “las opciones legales, incluida la apelación” de la decisión de la Comisión.