Varias fortunas catalanas que se han manifestado partidarias de la independencia tienen las sociedades a través de las que administran su patrimonio en Madrid.

Es el caso de la familia Carulla, propietaria de Agrolimen, hólding que incluye, entre otras marcas, Gallina Blanca, Pans & Company y El Pavo. Los dos vehículos vinculados al apellido catalán, Marilin Inversiones y Cartera Bintitrés, están gestionadas por JPMorgan y UBS, respectivamente, y domiciliadas en Madrid. Ambas gestionan un patrimonio conjunto de 10 millones de euros, según consta en CNMV.

Otra de las grandes fortunas españolas que en los últimos días ha estado en el punto de mira por sus declaraciones en torno al referéndum es Gerard Piqué.  El jugador del Fútbol Club Barcelona, que llamó a la movilización pro-referéndum desde su cuenta de Twitter antes de la consulta, también tiene una sicav domiciliada en Madrid. El banco suizo UBS gestiona Kerad 3, vehículo con más de 13 millones de euros de activos bajo gestión.

Antoni Vila Casas, presidente de la Fundación Vila Casas, se define a sí mismo como «catalanista soberanista». Farmacéutico, empresario -fundó el Grupo Prodesfarma que vendió en 1997 a Almirall- y coleccionista de arte, aseguró en una entrevista que «los catalanes somos capaces de auto gestionarnos y lo haríamos mejor solos que dentro de España».

Su sicav Strip, con 24 millones de euros de patrimonio, está gestionada por la firma catalana Degroof Petercam, aunque los activos están despositados en Madrid, en BNP Paribas.

Sol Daurella, presidenta de Coca-Cola European Partners, formó parte del Consejo Consultivo del Consejo de la Diplomacia Pública de Cataluña (Diplocat), un consorcio con sesgo independentista. Su Sicav Surfup, con 9,6 millones de euros, está gestionada por Urquijo Gestión que, aunque perteneciente al Grupo Sabadell, tiene su sede social en Madrid.

También Josep Lluis Núñez, el presidente con más títulos del Fútbol Club Barcelona y al frente del equipo entre 1978 y 2000, destaca por su activa defensa de la independencia catalana. Su sociedad NN 2003, con 5,6 millones de patrimonio, está gestionada por la firma catalana Gesiuris, aunque la depositaría de los activos está en Madrid, en banco Santander.

Defensores de la bandera

En el otro extremo, figuran empresarios como Juan Abelló que, en defensa de la unidad de España y rechazo al referéndum, colgó la enseña nacional en el balcón de su casa en la madrileña calle Serrano en la víspera de la consulta. Sus sicavs Arbarín y Naira, gestionadas y depositadas en la capital, controlan 181  y 89 millones de euros, respectivamente.

Alberto Palatchi, hasta el pasado mes de julio propietario de Pronovias, administra parte de su fortuna a través de las Sicav Gesprisa y Herprisa, ambas domiciliadas en Madrid, gestionadas por banco Santander y JPMorgan, respectivamente. El patrimonio de Gesprisa asciende a 260 millones y la de Herprisa, de 258 millones.