El Ibex amanece este miércoles con cara de alivio. Los mercados han recibido con satisfacción, desde un primer instante, la decisión adoptada en la tarde del martes por el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, de dejar en suspenso la declaración de independencia de Cataluña. Y la decisión del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de contemporizar, dando tiempo al Ejecutivo catalán de aclarar si ha proclamado o no la independencia antes de tomar cualquier medida, contribuye a prolongar el buen tono.

Así, tres horas y media después del inicio de la sesión, el Ibex remonta cerca de un 1,5% y se sitúa al filo de los 10.300 puntos, sus niveles más elevados desde que se celebró el referéndum independentista catalán el pasado 1 de octubre.

La menor sensación de peligro en torno al conflicto catalán contribuye a animar a algunos de los valores más afectados por la incertidumbre en Cataluña. Así, los bancos de origen catalán, CaixaBank y Sabadell, se anotan más de un 1,5% y el resto del sector financiero, con BBVA sumando algo más del 2% y Bankia repuntando un 1,5%, se aprovecha del ambiente más distendido en los mercados a pesar del mal tono general de la banca europea. Las energéticas Siemens Gamesa y Endesa -también muy expuesta a Cataluña- lideran la escalada, con ganancias superiores al 3%.

La mejora se extiende al mercado de deuda, donde el interés del bono español a 10 años vuelve a caer por debajo del 1,7% y la prima de riesgo se reduce en cinco puntos básicos, hasta los 121 puntos. El euro también se beneficia de la situación y se sitúa por encima de los 1,18 dólares por primera vez en el mes.

«El euro puede estar recibiendo algún apoyo después de que el presidente de Cataluña pospuso la independencia durante unas semanas, aunque la mayor parte del impacto en el mercado será sobre los activos españoles», apuntan desde el banco británico Lloyds.

Pese a esta positiva reacción del mercado, los expertos insisten en que las tensiones en torno a la crisis catalana seguirán afectando al mercado español en los próximos días y podría prolongarse durante un periodo extenso.

«En la bolsa española, toda la atención de los inversores la centrará la reacción del Gobierno y del Parlamento español a la declaración de independencia interruptus que realizó ayer en el parlamento catalán el presidente del gobierno autonómico. Es previsible, así, que la tensión provocada por esta profunda crisis institucional siga pesando en el comportamiento de los mercados financieros, que esperamos se muestren muy volátiles en los próximos días, al menos hasta que se vislumbre una solución a la situación, algo que no tiene visos de alcanzarse a corto plazo», observan en Link Securities.