Los mercados financieros mantienen una estrecha vigilancia sobre los acontecimientos políticos en España. La negativa del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, a acatar los requerimientos del Gobierno español y la disposición de este a activar este sábado el artículo 155 de la Constitución, para intervenir la autonomía, han reactivado la inquietud de los inversores por las posibles consecuencias de la crisis.

Desde hace días, los grandes bancos de inversión y las agencias de calificación se han mostrado preocupadas por la posibilidad de que la puesta en marcha del artículo 155 exacerbe las posturas secesionistas en Cataluña y encone aún más el enfrentamiento, prolongando una crisis que amenaza con perturbar la recuperación de la economía española.

El Ibex encabeza los recortes en Europa

En esas circunstancias, los inversores prefieren mantenerse al margen de los activos españoles, como se refleja en la mañana de este jueves. El Ibex vuelve a destacar al frente de los recortes en Europa, con caídas que superan el 0,8% y que le sitúan por debajo de los 10.200 puntos. «Hasta que el tema tenga visos de solución la bolsa española seguirá condicionada, con caídas y rebotes continuados en el tiempo, pero sin tendencia definida», pronostican en Link Securities.

Las caídas vuelven a estar encabezadas por compañías con fuerte exposición a Cataluña, como Colonial y Grifols, que se dejan alrededor de un 2% de su valor. Los bancos de origen catalán también siguen padeciendo, a pesar de sus últimos movimientos para reducir sus vínculos con la región. La fuerte exposición de su negocio a la economía catalana le cuesta a Sabadell este jueves un recorte del 1,5%, mientras que CaixaBank sale mejor parado, con caídas de apenas el 0,4%. Sólo cuatro empresas del Ibex, con Siemens Gamesa al frente, escapan al golpe de la incertidumbre.

Las tensiones en España hacen mella igualmente en el conjunto de las bolsas europeas, golpeadas asimismo por la debilidad de los resultados presentados por compañías como Unilever o Sap, que encabezan los recortes en el EuroStoxx 50, que cede algo más del 0,6%.

Impacto en el bono

También la deuda se ve golpeada por el desafío secesionista catalán. La rentabilidad del bono español a 10 años ha escalado esta mañana más de 5 puntos hasta situarse en el 1,67%, su nivel más elevado desde el pasado 10 de octubre. Luego se ha moderado, hasta el 1,63%, lo que no impide que la prima de riesgo con Alemania se ensanche dos puntos básicos más, hasta los 124 puntos.

Esta situación tiene cada vez más un coste para el Estado, que ha visto cómo en las últimas semanas se han encarecido sus sucesivas subastas de deuda. Esta misma mañana el Tesoro ha colocado algo más de 4.500 millones de euros en títulos a 3, 7, 10 y 15 años, con un nuevo repunte de las rentabilidades frente a las subastas previas de estas mismas referencias.

Destaca que en el caso de los bonos a 3 años el tipo de interés medio se ha situado en el 0,04%, tras cerrarse su anterior subasta, el pasado mes de septiembre en niveles negativos -que implican que los inversores pagan por prestar su dinero al Tesoro.

En cualquier caso, los nervios se mantienen contenidos entre los expertos, a la espera de ver cómo se desarrollan los acontecimientos. «Un factor clave para determinar cómo se desarrolla la situación en Cataluña es si se ejecuta el artículo 155 con suavidad o en versión dura, pues permite al gobierno central, si una comunidad autónoma, como Cataluña, actúa de una manera que socava los intereses de España, tomar todas las medidas necesarias para obligarlo a cumplir sus obligaciones hacia el Estado», explica Nadia Gharbi, economista de Pictet WM.