International Airlines Group (IAG) –el grupo aéreo integrado por British Airways, Iberia, Vueling y Aer Lingus- ganó en los nueve primeros meses del año 1.567 millones de euros, lo que supone un incremento del 5,6 % respecto al mismo período de 2016.

El beneficio de las operaciones de IAG antes de partidas excepcionales entre enero y septiembre fue de 2.430 millones de euros, lo que representa una mejora del 26,9 % respecto al año anterior, gracias al descenso del precio medio del combustible después de coberturas y de la introducción de nuevos aviones y la mejora de los procedimientos operativos, informa Efe.

En lo que va de 2017 esas partdidas excepcionales supusieron un impacto negativo de 271 millones de euros relacionado con gastos de reestructuración del grupo, de los que 180 millones fueron en relación con el plan de transformación de Iberia y 91 millones con el de British.

A los niveles actuales del precio del combustible y tipos de cambio, IAG espera obtener un beneficio de las operaciones de aproximadamente 3.000 millones de euros en 2017 antes de partidas excepcionales, se ha desvelado el consejero delegado de la compañía, Willie Walsh.

Walsh ha señalado que el grupo ha registrado «otro trimestre sólido» y que todas sus compañías «han tenido buenos resultados». Los resultados comerciales del grupo «fueron buenos a pesar de las interrupciones subyacentes, debido al tiempo y el terrorismo», ha añadido Walsh, para destacar, asimismo, la mejora de IAG Cargo gracias a «una demanda más fuerte en Asia-Pacífico con respecto al año anterior».

Los resultados correspondientes a los nueve primeros meses del año incluyen las actividades de la nueva aerolínea del grupo Level desde su lanzamiento el 17 de marzo de 2017, pero sus resultados no se incluyen en el periodo comparativo. Level empezó a operar en junio en Barcelona.

Los ingresos totales entre enero y septiembre ascendieron a 17.505 millones de euros, lo que significa un repunte del 1,3 %, mientras que los de pasaje crecieron un 0,8 %, hasta los 15.474 millones.

Los gastos de personal descendieron un 2,6 % antes de partidas excepcionales y el número medio de empleados registró un ligero incremento, mientras que la productividad aumentó un 2,2 %, con mejoras en British Airways, Iberia y Aer Lingus. Los gastos de combustible bajaron un 8,4 %.

La posición de efectivo era de 7.523 millones de euros al cierre del periodo, lo que supone 1.095 millones más respecto a finales de 2016, con un efecto cambiario adverso de 321 millones. La deuda neta ajustada se redujo en 976 millones de euros hasta 7.183 millones, gracias al aumento del efectivo y al descenso de la deuda.