Santander y los representantes de los trabajadores mantendrán mañana la primera reunión informal para acercar posturas en torno a las condiciones del plan de bajas, que previsiblemente se ejecutará mediante un ERE (Expendiente de Regulación de Empleo), para la división de servicios centrales. Los ajustes en la plantilla de las oficinas se materializarán en una fase posterior.

Según ha podido saber El Independiente de fuentes próximas a las negociaciones preliminares, el grupo que preside Ana Botín planea dar salida a entre 1.500 y 1.600 empleados de los 4.000 que actualmente trabajan en este área, procedentes tanto de Santander como de Popular. De éstos, en torno a 800 trabajadores tienen más de 55 años.

En torno a 800 trabajadores de los servicios centrales tienen más de 55 años

Las cifras son provisionales y dependerán de las condiciones pactadas por la empresa y los sindicatos, que mañana tendrán un primer contacto en la antigua sede de Banesto, en la calle Mesena de Madrid. Santander ya ha expresado su determinación a que el ERE esté cerrando antes del 1 de enero.

Los representantes de los trabajadores aspiran a que el grueso de las salidas sean voluntarias y las condiciones económicas similares a las logradas por Popular y Santander  en los últimos planes de bajas que, en conjunto, han supuesto la salida de casi 4.000 personas y un coste cercano a los 800 millones.

Las últimas salidas del ERE de Popular se materializaron a finales de junio, por lo que «no tendría ningún sentido y generaría gran malestar en la plantilla que las próximas bajas se realicen en condiciones menos favorables», explican las mismas fuentes.

El grupo que preside Ana Botín quiere que el plan de bajas esté resuelto antes de enero

En noviembre del año pasado, Popular anunció un plan de ajuste para dar salida de 2.592 empleados, el 20% de la plantilla. La reestructuración supuso el desembolso de 375 millones de euros para ahorrar entre 175 y 200 millones de euros anuales. Los empleados que se adhirieron al acuerdo percibieron entre el 70 y el 80% de su sueldo.

Unos meses antes, en junio del año pasado, Santander destinó 400 millones de euros a un plan de bajas voluntarias para 1.380 profesionales con el 80% del sueldo.

Santander y Popular destinaron 775 millones de euros a sus últimos planes de ajuste de plantilla

Santander, que adquirió el 100% de Popular el 7 de junio tras su resolución exprés por parte de Europa, ha cifrado en 1.300 millones de euros el coste de reestructuración total. Con esta operación, prevé generar unas sinergias de costes de 500 millones en 2020, equivalente al 33% de los gastos del Popular y el 10% de los costes del grupo resultante.