La entrada en prisión, este jueves, de varios miembros del Gobierno catalán ha reavivado en las últimas horas las tensiones en torno a Cataluña. Las voces de protesta no han tardado en hacerse escuchar en la región y los llamamientos a una nueva huelga general vuelven a resonar con fuerza.

En este contexto, la buena lectura que había hecho el mercado de la intervención por parte del Gobierno central de la autonomía catalana, a través del artículo 155, y la convocatoria de elecciones empieza a diluirse mientras los expertos reiteran la incertidumbre que sigue amenazando la situación en España.

Bank of America Merrill Lynch ha sido una de las últimas entidades en alertar de las posibles consecuencias que esta crisis puede entrañar para la economía española. Los analistas de la entidad estadounidense advierten de que las «posibles huelgas generales en una región que representa el 20% de la economía española podrían afectar la recuperación dinámica que está experimentando España actualmente». Esta situación tendría un impacto negativo sobre los flujos de turismo (como ya sugieren algunos datos) y, «por supuesto, el impacto en Cataluña sería considerablemente mayor».

El banco cree que la sucesión de huelgas en la región podría paralizar por completo su economía

Pero el segundo mayor banco de Estados Unidos teme que estas tensiones puedan intensificarse en los próximos meses, lo que agravaría aún más sus consecuencias económicas. «La agitación puede llegar a afianzarse. Las continuas huelgas generales podrían paralizar por completo el 20% de la economía española. Los inversores y turistas extranjeros pueden evitar la región», apuntan.

Los analistas de Bank of America reconocen que es prematuro hacer cálculos exactos sobre el impacto económico de la crisis catalana, pero señalan que un grado de incertidumbre política como el registrado en Cataluña en octubre, si se prolongara durante poco más de un trimestre, podría costar entre un 0,4 y un 0,6% del crecimiento económico español durante dos años. «Sólo se necesitaría un shock de incertidumbre económica del doble del tamaño descrito anteriormente, que persistiera durante al menos un año, para que el crecimiento del PIB español sea inferior al de la zona del euro. De hecho, en ese escenario, el impacto en el PIB podría ser tan alto como 180 puntos básicos (a mitad de camino entre lo que sostienen Airef y el Banco de España) durante los próximos dos años. Esto tendría un impacto similar en el empleo y, probablemente supondría una recesión en Cataluña», explican.

El banco estadounidense reconoce que la posibilidad de una independencia catalana en el medio plazo parece remota y la aplicación del artículo 155 unida a la convocatoria de elecciones anticipadas disminuye los riesgos. Pero aún así, las amenazas siguen siendo elevadas.

La entidad ve factible que el Gobierno mantenga vigente el artículo 155 tras las elecciones

Los analistas de Bank of America sugieren que el escenario que salga de las próximas elecciones catalanas podría ser poco propicio para una relajación de las tensiones, ya que, «incluso si los partidos secesionistas perdieran la mayoría en el Parlamento, no es del todo seguro que se forme un gobierno alternativo no secesionista». Y además, «los partidos secesionistas podrían tratar de transformar esas elecciones en un nuevo referéndum», lo que «sería particularmente relevante, ya que, después de los acontecimientos recientes, estas elecciones se seguirán de cerca internacionalmente». Por eso el banco cree que es posible que el Gobierno no desactive el 155 tras los comicios autonómicos.

En este contexto, el banco advierte de que, más allá de los acontecimientos a corto plazo, «el asunto de la inversión en España podría cuestionarse cada vez más en el medio plazo». Según los expertos de la entidad estadounidense, una de las claves del crecimiento económico en España desde 2011 ha sido la estabilidad política, pero «ahora que el crecimiento se ve amenazado la ya complicada formulación de políticas podría resultarlo cada vez más».

Así, Bank of America cree que el Gobierno que preside Mariano Rajoy podría enfrentarse a creciente dificultades para sacar adelante sus medidas políticas y se encontrará en una situación muy compleja para sacar adelante los presupuestos de 2018, lo que acerca la posibilidad de elecciones anticipadas a nivel nacional. «Si el Gobierno español no puede resolver la situación presupuestaria en lo que queda de año o principios del próximo, las elecciones resultarán probables en los próximos 15 meses», señala el banco.