Banco Santander se une a los organismos que en los últimos días han recortado el PIB de España por la incertidumbre política en Cataluña. El grupo que preside Ana Botín ha reducido su estimación para el crecimiento del país en 2018 del 3% al 2,8%, lo que equivale a una pérdidas de valor de más de 2.000 millones de euros.

La entidad basa este ajuste en «la incertidumbre generada por el tema catalán», aunque señala que espera que «la recuperación de la economía recobre velocidad en el segundo semestre de 2018». En opinión de Santander, «los fundamentales de fondo de la economía permanecen muy fuertes, con buena demanda interna basada en consumo e inversiones y un sector externo robusto». Recuerda que «la economía española comenzó a crecer de nuevo en 2014 y el empleo ha registrado aumentos anuales del 2% desde entonces».

El banco cree que la recuperación cobrará fuerza en el segundo semestre de 2018

En un reciente informe macroeconómico, constata que las regiones más activas en términos de generación de empleo son Andalucía, Baleares, Canarias, Cataluña, Madrid y Valencia. «Esto se basa, especialmente, en el sector de servicios, ayudado por un fuerte incremento del número de empresas de nueva creación. La deuda también ha aumentado en las regiones más dinámicas, especialmente en Cataluña y la Comunidad Valenciana, que ahora representan el 34% del total de la deuda regional española».

La revisión a la baja del PIB por parte de Santander se suma a la de otras firmas. BBVA Research anunció hace unos días que reducía dos décimas su previsión de crecimiento de la economía española para 2017, hasta el 3,1%, y en tres décimas la de 2018, hasta el 2,5%, por el impacto de la incertidumbre derivada de la crisis política en Cataluña.

BBVA redujo su previsión de crecimiento de España para 2018 tres décimas, hasta el 2,5%

Bank of America alertó hace unos días de que la crisis catalana puede costar el 1,8% del PIB en dos años. JP Morgan redujo su estimación del 3% al 2,4% para el cuarto trimestre, y al 2% desde 2,5% para el arranque de 2018.

También el ministro de Economía, Luis de Guindos, advirtió de que la crisis política no saldría gratis a España, obligando a situar “algo por debajo” del 2,6 % las previsiones de crecimiento de España para 2018.

Crecimiento en la eurozona sincronizado

Más allá de España, Santander considera que «el crecimiento en la zona del euro está cada vez más sincronizado y se está acelerando, con la demanda interna y el sector externo moviéndose en la misma dirección».

Eleva las estimaciones de crecimiento de la eurozona al 2,3% desde un 2,0% anterior para 2017. «La fuerte demanda interna y la mejora de las exportaciones deberían ayudar a que el crecimiento del PIB se mantenga por encima del 2% en 2018 y 2019, y los cuatro principales países contribuyen de manera muy positiva a esta expansión», opina.

«En nuestra opinión, todavía estamos en el comienzo del nuevo ciclo económico basado en buenos fundamentales que se deben, en parte, a las reformas estructurales implementadas en los últimos años. Creemos que esos mejores fundamentales deberían conducir a ciclos de crecimiento más estables y resistentes en los próximos años», añade la entidad.

Subraya que, «en este contexto, los gobiernos todavía están reequilibrando, mientras que el sector financiero finalmente se está estabilizando. Ambos factores deberían ayudar al crecimiento en el futuro».

Santander apunta que, en la zona euros, «las inversiones en general siguen siendo bajas, aunque han comenzado a mejorar y las tasas de ahorro están aumentando». Indica que «los flujos comerciales mundiales están mejorando y la demanda interna en los mercados emergentes ha comenzado a contribuir positivamente a estos flujos».

Además, añade, «el buen desempeño de los costos laborales unitarios en los países de la zona euro claramente ayuda al sector externo, lo que ha fomentado las exportaciones fuera de la zona. Los márgenes corporativos están mejorando o estabilizándose».