Hacienda pone el foco sobre la venta de productos de segunda mano en las redes. Así lo ha confirmado este jueves el ministro de Hacienda y Función Pública, Cristobal Montoro, al afirmar que la compraventa de este tipo de productos entre particulares acordadas a través de plataformas online están sujetas a tributación, del mismo modo que el resto de transacciones comerciales.

«El comercio online no puede ser diferente de lo que han sido las transacciones comerciales normales», ha señalado el ministro tras intervenir en la inauguración de las jornadas tributarias Reaf-Regaf, porque, añadió, «las transacciones comerciales se gravan en España».

De este modo, la compraventa de productos de segunda mano a través de plataformas como Wallapop, eBay o Milanuncios queda gravada por el impuesto de transmisiones patrimoniales y, en caso de que haya plusvalía, tienen que computar en el IRPF, tal y como había adelantado este jueves el diario Expansión, a partir de una consulta vinculante de la Dirección General de Tributos (DGT).

Según el criterio de Hacienda las transacciones digitales deben recibir un gravamen similar al que hasta ahora se impone a las ventas físicas de bienes usados. La diferencia entre unas y otras es que el Fisco tiene mayor capacidad para controlar las ventas que se realizan a través de plataformas online, que se han multiplicado exponencialmente en los últimos años.

«No hay ninguna novedad», ha señalado el ministro, para añadir que se trata solo de «interpretar la legislación vigente, que siempre ha previsto esta opción».

Las transmisiones patrimoniales deben declararse con el Modelo 600 de la AEAT y son competencia de las comunidades autónomas. Mientras tanto, Hacienda ha puesto el foco en que las ventas en estas plataformas online que generen beneficios se declaren en el IRPF como ganancia patrimonial. Aunque no es lo más habitual en transacciones de bienes usados y de segunda mano, esto sí puede ocurrir con la venta de cuadros u objetos de coleccionismo.