Son uno más dentro del tráfico, tan habitual como ingente, de la capital, y cada día son más los que los han probado. La flota de vehículos de Car2Go no pasa desapercibida, tanto para los que usan sus servicios como para los que no.

Su presencia es cada vez más habitual, no en vano Madrid es la segunda ciudad con más usuarios, sólo por detrás de Berlín, y la que más rápido crece. Por eso es ya la tercera plaza europea más importante para la compañía, pese a que ha sido la última invitada a la fiesta, tres años y medio después de la capital alemana o cuatro años más tarde que Hamburgo, Amsterdam o Viena.

Eso, sin embargo, no ha sido un impedimento para que el éxito sea importante. «Madrid ha superado todas las expectativas», explica el responsable de Car2Go para España, Orazio Corva, justo cuando se cumplen dos años de la llegada de la compañía a nuestro país.

«Es la segunda ciudad por uso en Europa, y ya tenemos más de 180.000 usuarios activos», afirma Corva, que apunta a que «en Madrid ha pasado todo muy rápido, todas las métricas han crecido con mucha velocidad».

Años de pruebas

El éxito de Car2Go no es casualidad. La compañía lanzó sus servicios en Alemania en el año 2010, pero llevaban dos años haciendo pruebas e investigando la viabilidad de un proyecto que ya se preveía a gran escala.

«Había que medir muchas cosas, empezando por la aceptación de los usuarios y por el planteamiento del negocio. Han pasado casi 10 años desde los primeros pasos y todavía estamos en lo que se podría llamar la fase inicial, con mucho margen de crecimiento», afirma Corva a El Independiente.

Car2Go debutó en Madrid, en diciembre de 2015, con una flota de 500 coches que cubrían un total de 53 kilómetros cuadrados. Es una de las flotas más numerosas del continente, si bien este número no responde a ninguna intención de la compañía por ofrecer un gran servicio.

«La métrica es la misma para todas las ciudades, al menos en el lanzamiento», afirma el responsable de Car2Go en España. «Medimos la densidad de habitantes por kilómetro cuadrado y en función del resultado se ponen más o menos coches en las calles. Madrid es una ciudad con una alta densidad, más que otras como Amsterdam, con alrededor de 20.000 habitantes por kilómetro cuadrado».

En cualquier caso, ese número no va a hacer si no aumentar. «Estamos estudiándolo, midiendo. Todo ha pasado muy rápido, pero ya estamos valorando la posibilidad de aumentar la flota de vehículos», explica Orazio Corva.

El futuro, eléctrico

La gran apuesta de Car2Go son los vehículos eléctricos, el modelo más sostenible para las ciudades dado los niveles de contaminación y consumo de combustibles fósiles que se están alcanzado. Las grandes urbes sufren la polución y muchas, ente ellas Madrid, ya tienen prohibiciones de circular o aparcar cuando los niveles son muy altos.

La compañía alemana tiene tres flotas de coches eléctricos en los ocho países en los que están. «Stuttgart, Amsterdam y Madrid son las tres ciudades con más coches de este tipo, aunque las diferencias entre las dos primeras y la capital española son notables», explica Corva.

Lo cierto es que Madrid es una ciudad en la que es muy complicado desplegar una flota de coches eléctricos. Tanto la ciudad alemana como la holandesa cuentan con una extensa red de cargadores públicos, en los que se puede enchufar sin problema cualquier vehículo. «Son urbes que han apostado por ello. En sitios así incluso ofrecemos minutos gratis para aquellos usuarios que dejan enchufado el coche cuando lo aparcan», dice el responsable de Car2Go en España.

Algo así es imposible en Madrid, donde apenas existe una veintena de puntos de carga y muchos «no funcionan». «Estamos lejos de ciudades ya preparadas para los coches eléctricos. Es una circunstancia que hemos trasladado al Ayuntamiento de Madrid y que han entendido a la perfección. En sus planes contemplan la movilidad eléctrica, aunque no sabemos si será una cuestión que se financiará con dinero público o privado», alega.

Lo que sí se ha financiado con dinero privado, concretamente el de Car2Go, son los centros en los que se cargan los coches «Tuvimos que hacer una inversión importante para preparar lugares donde estacionar y enchufar los vehículos, dada esa falta de puntos que sufre Madrid», cuenta Corva.

La importancia de este tipo de servicio se pone de manifiesto en días como este mismo sábado, en el que el Ayuntamiento de Madrid ha prohibido aparcar en el centro de la ciudad por los altos niveles de contaminación. «Nosotros podemos circular por el poco impacto que tenemos en la polución», recuerda.

Planes de expansión

Teniendo en cuenta que el éxito en Madrid es prácticamente incuestionable, la pregunta es: ¿por qué no hay Car2Go en otras ciudades españolas? «Estaremos en otras ciudades pronto, sí. Ya lo estamos evaluando con mucha seriedad», explica Corva. ¿Las candidatas? Las habituales. «Buscamos ciudades grandes, esas que van a venir a la cabeza de todo el mundo. Necesitamos unos niveles de población y de densidad de habitantes altos para que funcione el servicio», cuenta.

Barcelona, Valencia, Sevilla o Bilbao pueden ser las candidatas con más opciones para ver a los pequeños coches azules circulando por sus calles. En cualquier caso, todas ellas deberán hacer un importante esfuerzo económico para poder hacer tener vehículos eléctricos, pues adolecen de una red de puntos de carga como ya le sucede a Madrid.

La expansión de Car2Go también ha alcanzado tierras asiáticas, tras conquistar Estados Unidos, donde ya funciona su servicio en ciudades tan importantes como Nueva York, Washington o Seattle.

«En 2016 llegamos a China. Es un mundo totalmente diferente y supone abrir un camino en un país tan importante por economía y por demografía», cuenta Corva. El gigante asiático es un mercado muy atractivo por esos dos factores, pero también por el alto nivel de aceptación que tienen los vehículos eléctricos.

El año pasado se vendieron en China 507.000 coches impulsados por electricidad, un incremento del 53% respecto al 2015. El segundo país por número de ventas es Estados Unidos, con 157.130, a mucha distancia.

«La idea es masificar el servicio a nivel mundial y en esa estrategia China es un mercado muy importante, que encaja con lo que somos», afirma Orazio Corva. «De momento tenemos una flota de combustión que está funcionando con buenos números, pero está claro que nos gustaría poder tener coches eléctricos», cuenta.

En apenas dos años, los usuarios de Car2Go en Madrid han recorrido más de 17,5 millones de kilómetros libres de emisiones con cualquiera de los 500 Smart ForTwo eléctricos que hay en la capital. El carsharing está de moda.