Los bancos han recibido más de 453.622 reclamaciones por cláusula suelo, que hayan sido estimadas, de las que el 87% -es decir, 395.135- ha recibido ya la contraprestación en forma de efectivo, con medidas compensatorias o una combinación de ambas, ha desvelado la comisión de seguimiento, control y evaluación del proceso de negociación. La factura para las entidades asciende a cerca de 2.000 millones de euros. Quedan 50.187 peticiones pendientes de respuesta y otras 343.043 no han sido admitidas porque el reclamante no era consumidor o no tenía cláusula suelo.

En total, las entidades financieras han estimado el 43% del total de las reclamaciones, porcentaje que supone el doble que las desestimadas (19,47% del total). Entre las inadmitidas (32,58% del total), destaca el alto porcentaje (más de la mitad) de personas que o no eran clientes o no tenían cláusula suelo, explica el Ministerio de Economía.

Las devoluciones del dinero pagado de más por los clientes se han realizado de acuerdo con los criterios de transparencia fijados por el Real Decreto que el Gobierno aprobó en enero, explica la patronal bancaria.

La AEB señala que las entidades han revisado de forma exhaustiva y rigurosa todos los casos planteados, resolviendo a favor o en contra en función de que se ajustaran o no a los criterios de transparencia establecidos por la jurisprudencia.

El Gobierno aprobó el 20 de enero el Real Decreto 1/2017 Ley de medidas urgentes de protección de consumidores en materia de cláusulas suelo. El objetivo era crear un mecanismo donde clientes y bancos afectados pudieran valorar las características de las cláusulas suelo en sus contratos de préstamo hipotecario, resolviendo si cumplían con las necesidades de información que pedía el Tribunal Supremo.

La patronal de la banca apunta que “el alto tribunal consideró que la cláusula suelo era legal y aplicada de buena fe por las entidades de crédito. Pero también resolvía que su comercialización debería acompañarse de requisitos especiales de información más allá de la expresamente prevista en la normativa entonces vigente”.

Añade que “los bancos han cumplido desde el primer momento con el Real Decreto-ley y han mantenido un constante diálogo con sus clientes para resolver las dudas y encontrar la mejor solución a sus problemas”.