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El CSN cesa al inspector que denunció fallos en la central nuclear de Almaraz

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El CSN cesa al inspector que denunció fallos en la central nuclear de Almaraz
La central nuclear de Almaraz.

La central nuclear de Almaraz. Foro Nuclear

Resumen:

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) aprobó la pasada semana el cese del inspector residente de la central nuclear de Almaraz (Cáceres) que ha venido denunciando fallos y anomalías en la planta.

El inspector será trasladado a la sede central del supervisor en Madrid tras un largo historial de discrepancias con la dirección del CSN porque sus denuncias no eran incorporadas finalmente al registro de fallos de las instalaciones (El Sistema Integrado de Supervisión de Centrales, SISC) al considerar que no tenían justificación técnica suficiente.

El inspector se reincorporó a su puesto de trabajo el pasado lunes tras una baja médica, y el miércoles fue cesado oficialmente.

El Consejo de Seguridad Nuclear hace rotar a sus inspectores residentes –que están de forma permanente en cada central- para que estén un número limitado de años en la instalación, con un mínimo de cinco años y un máximo de diez. El inspector cesado ha estado sólo tres años en su puesto.

Según denuncian fuentes conocedoras de los expedientes, los informes del ya ex inspector residente eran “corregidos” por el organismo y las incidencias detectadas acababan no apareciendo en el listado oficial de fallos.

Desde el CSN se esgrime que existen protocolos y metodologías internos que sirven para determinar si las propuestas de los técnicos son asumidas por sus jefes jerárquicos y por un comité de categorización de los hallazgos y finalmente acaban registrándose como incidentes.

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) aprobó la pasada semana el cese del inspector residente de la central nuclear de Almaraz (Cáceres) que ha venido denunciando fallos y anomalías en la planta.

El inspector será trasladado a la sede central del supervisor en Madrid tras un largo historial de discrepancias con la dirección del CSN porque sus denuncias de hallazgos contrarios a la normativa de seguridad no eran incorporadas finalmente al registro de fallos de las instalaciones (El Sistema Integrado de Supervisión de Centrales, SISC) al considerar que no tenían justificación técnica suficiente.

El inspector se reincorporó a su puesto de trabajo el pasado lunes tras una baja médica, y el miércoles el pleno del organismo aprobó su cese oficialmente. El Consejo de Seguridad Nuclear hace rotar a sus inspectores residentes –que están de forma permanente en cada central- para que estén un número limitado de años en la instalación, con un mínimo de cinco años y un máximo de diez. El inspector cesado ha estado sólo tres años en su puesto.

Según denuncian fuentes conocedoras de los expedientes, los informes del ya ex inspector residente eran “corregidos” por el organismo y las incidencias detectadas acababan no apareciendo en el listado oficial de fallos. Desde el CSN se esgrime que existen protocolos y metodologías internos que sirven para determinar si las propuestas de los técnicos son asumidas por sus jefes jerárquicos y por un comité de categorización de los hallazgos y, con ello, acaban registrándose como incidentes.

Hace un año, la Asociación Profesional de Técnicos en Seguridad Nuclear y Protección Radiológica (ASTECSN), integrada por profesionales del organismo, remitió a la entonces Comisión de Industria del Congreso de los Diputados (hoy Comisión de Energía) en la que se denunciaba que este comité de categorización del SISC “se ha convertido en un auténtico tribunal en el que los inspectores deben defender sus propuestas ante una jerarquía del CSN, invariablemente alineada con cualquier argumento que minimice la severidad de la clasificación, siendo de facto una verdadera barrera para que no puedan prosperar los hallazgos más allá del verde, la categoría mínima de los mismos”.

Tras esta destitución, “no es fácil que en lo sucesivo los inspectores se atrevan a destapar y denunciar irregularidades o incidentes que observen en las instalaciones nucleares y radiactivas”, alertan desde Ecologistas en Acción. “Este cese es una práctica que no fomenta la cultura de seguridad en los titulares de las instalaciones y que penaliza a quienes descubren las irregularidades”, sentencia la ONG.

El Congreso pregunta por presiones de Almaraz

Hace dos semanas compareció el director técnico de Seguridad Nuclear del CSN, Antonio Munuera, en la ponencia del Congreso de los Diputados encargada de las relaciones con el supervisor. En esa comparecencia, desde el grupo de Podemos se le preguntó directamente si estaba recibiendo presiones del titular de la central de Almaraz -controlada por Iberdrola con un 52,7%, Endesa con un 36% y Gas Natural Fenosa con un 11,3%- para cesar al inspector residente.

El director del CSN sostuvo entonces que el inspector se reincorporaría a Almaraz tras su baja médica o no en función de lo que él mismo quisiera, según explican a El Independiente fuentes parlamentarias presentes en la comparecencia, que se celebró a puerta cerrada. Fuentes sindicales del CSN aseguran que el cambio de puesto no ha sido por voluntad del inspector, sino impuesta por la dirección del centro.

El inspector ahora cesado fue el que descubrió y denunció en 2015 que el personal de Almaraz no hacía las rondas de prevención de incendios y que se falsificaban las hojas de registro para hacer ver que los bomberos sí realizaba esas vigilancias. Y el año pasado alertó de la relativa gravedad de fallos en el sistema de refrigeración que, según los técnicos, tendrían que haber obligado a parar la central para revisarla; una medida que el CSN desechó por innecesaria.