Las empresas españolas buscan cada vez con más ahínco vías de financiación alternativas a los bancos en aras de mantener la estabilidad de sus negocios en momentos de restricción del crédito. Esta tendencia es, sobre todo, llamativa entre las grandes empresas que cotizan en Bolsa.

Varios análisis realizados tomando como referencia las cuentas auditadas de las empresas del Ibex 35 ponen de manifiesto que, durante la crisis, los recursos propios han repuntado con fuerza mientras la deuda contraída con la banca se ha desplomado. Concretamente, los recursos han aumentado un 24% y la financiación bancaria ha caído un 42% entre 2010 y el cierre de 2016. Ésta se ha situado muy por debajo del volumen de financiación materializado en instrumentos de renta fija, que crece un 30%, señala BME en el informe de balance de 2017.

La financiación bancaria se ha reducido de 113.518 millones a 65.517 millones mientras crecen las emisiones de deuda

Y es que la financiación obtenida a través de los mercados de capitales, en forma de emisiones de deuda, ha repuntado desde 90.800 millones a 117.000 millones en el periodo. Por el contrario, la financiación bancaria se ha reducido de 113.518 millones a 65.517 millones. Es decir, las grandes empresas ya dependen más de la financiación de los mercados que del crédito bancario.

 

El Banco de España también subraya en su informe anual esta tendencia creciente. “Se está produciendo un proceso de desintermediación de la financiación de las empresas españolas. Aunque es un fenómeno global su intensidad ha sido algo más marcada en España, donde el grado de bancarización ha sido tradicionalmente mayor que en otras economías de nuestro entorno”, recoge la institución supervisora del sector financiero.

Aunque las grandes empresas son las que están apostando por emisiones de deuda, BME señala que «el reto es que más compañías de menor tamaño puedan también incorporarse a esta tendencia a través de mercados especializados como el MAB (Mercado Alternativo Bursátil) o el MARF (Mercado Alternativo de Renta Fija)». Este último contribuye a la financiación de las empresas españolas como una nueva fuente de financiación complementaria del crédito bancario a través de distintos tipos de emisiones de renta fija, como bonos y pagarés. Desde su constitución en 2013, ya se han financiado 40 compañías.

BME señala que la dependencia al crédito bancario hace frágiles a las empresas en momentos de restricción del crédito

Así, «aunque las condiciones de financiación de estas compañías han mejorado en el último año, siguen teniendo una gran dependencia del crédito bancario que les hace frágiles en momentos de restricciones financieras», considera BME.

Las ampliaciones de capital hasta noviembre en el MAB alcanzaron los 110 millones de euros y el número de empresas presentes en este mercado ha aumentado hasta 41, tras la incorporación de Asturiana de Laminados, Netex y Greenalia.

Entre enero y noviembre de 2017, el volumen de emisiones y admisiones a cotización en el MARF alcanza los 3.754 millones y supera ampliamente los casi 2.300 millones del conjunto de 2016. El saldo vivo de emisiones de deuda corporativa se situó en noviembre cerca
de los 2.480 millones de euros y crece un 35% respecto a la misma fecha del año anterior.