El pasado 10 de enero el Administrador de Infraestructuras, Adif, sorprendió a las autoridades catalanas y a los vecinos de los distritos de San Andrés y San Martín en Barcelona: los trabajos de la futura estación de alta velocidad de La Sagrera se reanudaron tras varios años paralizados por culpa de las estrecheces económicas y por asuntos de corrupción relacionados con sobrecostes. Fomento dio luz verde la semana pasada a las obras para  la construcción de la losa inferior de la futura estación intermodal (además del AVE tendrá trenes convencionales y Rodalies, tranvía, metro y autobús) cuando nadie lo esperaba.

El desbloqueo de La Sagrera es algo más que retomar una obra parada: supone un gesto político en un momento extremadamente delicado, con el ex president Carles Puigdemont fugado a Bruselas y su vicepresident Oriol Junqueras en la prisión de Estremera, acusados por la Justicia de instigar el procès y a escasos días de la sesión de investidura en el Parlament, donde el independentismo tiene mayoría absoluta.

No es la única obra que se retoma: según fuentes de Fomento, en estos momentos se trabaja a destajo en las obras del nuevo acceso ferroviario al aeropuerto de Barcelona-El Prat, a la T-1. Concretamente, se trata de «una de las obras más grandes de España» según la versión oficial, en la cual se encuentra realizando trabajos de perforación una tuneladora.

Además de La Sagrera, el Gobierno ha metido una tuneladora a trabajar en el nuevo acceso a El Prat

Según ha sabido este medio, el Gobierno aprobó el pasado viernes en Consejo de Ministros que serán comunicados por el Grupo Fomento cuando correspondan: Aena, Renfe, Adif, Carreteras, Puertos… Hay avances igualmente en el Plan de Rodalíes (Cercanías), del que se informará en breve. Por su simbología, La Sagrera es, junto con las obras de la Plaza de las Glòries (estancadas por problemas con sobrecostes y de las que aún no hay noticias), el proyecto más importante de Cataluña. El Govern depuesto por el artículo 155 incluía la futura estación en su larga lista de desagravios por parte del Ejecutivo Central.

Hay voces que desconfían de las intenciones del departamento que dirige el ministro Íñigo de la Serna. El profesor universitario experto en infraestructuras Germà Bel, ex diputado del PSC y hoy en las filas del secesionismo, recela de los planes ministeriales. «En marzo del año pasado Rajoy llegó a Cataluña anunciando una ‘lluvia de millones’ para ‘sellar las grietas del procès'», recuerda Bel. «Al final analicé los datos de inversión apalabrados, 4.200 millones, y lo que me salía entonces era una inversión menor que la prevista en los Presupuestos Generales del Estado».

El campo independentismo desconfía y recuerda las visitas fallidas de Mariano Rajoy y Ana Pastor

Las grietas del procès no solo no se sellaron: estallaron, y uno de los puntos recurrentes del campo independentista es el incumplimiento de las promesas que llegan de Madrid en materia de infraestructuras, como es el caso del Corredor Mediterráneo. En el recuerdo están las visitas de Ana Pastor a Cataluña en 2012 y 2013, llegando a asumir Fomento como propio el plan de proridades de la Generalitat que entonces comandaba Artur Mas. Algunas de esas prioridades eran urgentes, sobre el papel había acuerdos pero la realidad ha conducido a un enfrentamiento todavía mayor entre las partes.

Aluvión de anuncios

En Fomento, por su parte, rechazan que obras como La Sagrera se relancen «por motivos políticos», aunque se reconoce la particular situación de esta infraestructura concreta. «Adif lleva muchos meses trabajando en silencio en esto».

Ante la alta tensión política, el Gobierno prevé tender puentes en cuanto a las obras públicas estancadas. En el PDeCAT y ERC no se lo creen del todo. En los últimos días se ha anunciado una partida de 3,8 millones de euros «para la recuperación y puesta en valor del patrimonio histórico en Cataluña», se ha confirmado que la licitación de infraestructuras en la comunidad durante 2017 ascendió a 616,06 millones (solo por detrás de la Comunidad de Madrid), se ha anunciado la elaboración de un estudio sobre la movilidad del Vallès para estudiar la viabilidad del Cuarto Cinturón (que conectaría el Baix Llobregat con el Maresme) y se ha adjudicado el contrato para la redacción del estudio informativo y de los proyectos básico y constructivo para soterrar la línea ferroviaria R2 a su paso por Montcada i Reixac.