Francisco González, presidente de BBVA, considera que el impuesto a la banca que ha propuesto Pedro Sánchez  para sostener las pensiones es más propio de países emergentes que de Europa. «Tengo muchos años y ese tipo de propuestas las he oído más en países más como Bolivia que en Europa. Meter un impuesto a un sector y no a otro es distorsionante para la economía y se traslada», ha advertido durante la presentación de resultados de 2017. 

El primer espada del grupo ha dejado claro, una vez más, su decidida apuesta por la digitalización y tiene muy claro que sus enemigos no son los bancos, sino los gigantes de la tecnología y el comercio online. «Los que me preocupan son Alibaba, Amazon, Facebook y Tencent, no Santander o JPMorgan. No hay espacio para todos y la regulación es la que va a marcar la diferencia», ha asegurado el primer espada del grupo.

Nuestro foco está hoy en la digitalización y comprar un banco físico supondría perder ese foco»

Ante los rumores sobre una posible operación con Bankia, González asegura que «cuando surge una oportunidad la analizamos, pero nuestro coste de oportunidad es enorme porque supone salir del foco, que es el digital. Por eso somos exigentes con las ofertas». Según el directivo, «comprar un banco físico absorbe muchos recursos y está por ver que la operación se justifique teniendo en cuenta el coste de capital». En este sentido ha añadido que «hoy no habrían realizado las compras de hace cinco años», en referencia a CatalunyaCaixa y Unnim.

«Una operación de adquisición de una entidad física supone un trabajo muy duro. Creo que este banco hoy no debería estar en eso, pero no significa que si aparece un banco muy bueno, muy solvente, hagamos algo, porque todos queremos cliente, que a día de hoy son muy leales a sus bancos», ha explicado.

Hay que ser realista y asumir que no se van a recuperar las ayudas a Bankia, salvo un milagro»

Sobre Bankia considera que, en una entidad donde se han inyectado 22.000 millones, «hay que ser realista y no hay que intentar recuperar lo que no es recuperable, salvo que haya un milagro, y yo no creo en los milagros».

Sobre el posible nombramiento de Luis de Guindos como vicepresidente del BCE, González ha señalado que «sea Guindos u otro español, sería aun orgullo para nosotros». Para el presidente de BBVA, «no se entiende que España no tenga más representantes en instituciones europeas como el BCE».

Fin del lastre inmobiliario

BBVA da por superado el lastre inmobiliario. En 2017, la exposición a activos tóxicos generó pérdidas por 501 millones de euros el año pasado frente a 595 millones de 2016. Para 2018, el ejecutivo considera que perderán menos de 100 millones, gracias a la reciente venta a Cerberus, ha explicado Carlos Torres Vila.

A finales de noviembre, la entidad anunció la venta de su área inmobiliaria al fondo Cerberus Capital por 4.000 millones. Con esta operación le traspasa activos adjudicados valorados en unos 5.000 millones de euros con un valor bruto contable de unos 13.000 millones.