El PSOE ha desvelado este martes parte de la propuesta de reforma fiscal que está elaborando. Su secretario general, Pedro Sánchez, ha anunciado que propondrá la creación de un nuevo impuesto extraordinario a la banca que sostenga el sistema de pensiones. “Es lo justo”, ha asegurado Sánchez, que ha recordado que los españoles rescataron el sistema financiero “con el sudor de su frente” y  el uso de 77.000 millones de euros públicos. Según sus cálculos, se podrían recaudar entre 800 y 1.000 millones de euros al año que se completarían con otro nuevo impuesto a las transacciones financieras.

“Tenemos un problema muy grave del sistema de pensiones del que no habla este Gobierno”, ha advertido en un desayuno informativo en Madrid, censurando que el Ejecutivo se haya saltado la norma no escrita del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de no utilizar más del 3% del fondo de reserva de la Seguridad Social. Según Sánchez, el Gobierno de Mariano Rajoy “ha esquilmado” esa reserva “y estamos en una situación de emergencia”. Por ese motivo, el Ejecutivo ha solicitado al Tesoro Público un nuevo crédito de 15.000 millones de euros con el que abonar las prestaciones sin terminar de agostar ese fondo. “Las generaciones futuras tendrán que pagar las pensiones de hoy, me parece la perversión absoluta del sistema”, ha reprochado.

El líder de la oposición ha insistido en que el PSOE no quiere subir las cotizaciones sociales para no encarecer el coste del empleo y de la contratación de trabajadores. Por ese motivo busca “abrir nuevas vías de financiación complementarias a las cotizaciones como otros países como Reino Unido”.

Cesta de impuestos

La Ejecutiva socialistas debatió este lunes sobre las fórmulas para mejorar la financiación de las pensiones. El PSOE apuesta por la creación de impuestos similares a los de Reino Unido, Francia o en Alemania, donde el 20 % o el 30 % del pago de estas prestaciones proviene de los presupuestos. La secretaria de Seguridad Social y Pacto de Toledo del PSOE, Magdalena Valerio, explicó que el desequilibrio anual ronda los 7.000 millones, una cantidad que se cubriría con los nuevos tributos (2.750 millones) y de la eliminación del pago de las tarifas planas o bonificaciones al empleo del sistema de la Seguridad Social (4.348 millones).

Estas medidas deberían ser inmediatas, con el fin de “salvar” el sistema, aunque deberían prolongarse e incluso intensificarse hasta 2050, ya que en 2023 se producirá un incremento de los pensionistas con las nuevas jubilaciones de ‘baby boom’. Aunque Valerio no quiso detallar en qué consistiría esa reforma fiscal que está elaborando el PSOE, sí dejó claro que “bajo ningún concepto” perjudicará a las rentas medias.

Asimismo, insistió en la derogación del índice de revalorización del 0,25 % de las pensiones para volver a vincularlo al IPC así como del factor de sostenibilidad que entrará en vigor en 2019 y que ligará la pensión futura a la esperanza de vida. Al respecto, la dirigente socialista vaticinó que habrá una pérdida de pensión cercana al 30 % y que este año “se van a incrementar las jubilaciones anticipadas, por el efecto huida”.

Pedro Sánchez expondrá estas medidas en una serie de asambleas abiertas a la ciudadanía que inaugura el jueves en Granada.